El gobierno porteño reduce la inversión en infraestructura escolar, según un estudio

Durante el periodo de gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, hubo “una sistemática y persistente reducción de las partidas presupuestarias que forman parte de las erogaciones que el gobierno de la Ciudad destina a su Ministerio de Educación, fundamentalmente en lo que refiere a inversión en infraestructura escolar”.

 

Así lo advirtió un análisis del Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (GEENaP) que destacó que “este estancamiento de la inversión en infraestructura educativa se contrapone al continuo incremento de las transferencias corrientes a la educación privada durante los últimos seis años, reflejando la concepción privatista en materia de educación de la gestión del PRO”.

De acuerdo al informe, “pese a las altas necesidades de escuelas en varias zonas de la Capital Federal, principalmente en la zona sur, el presupuesto de la Dirección General de Infraestructura ha reducido su participación en el total del gasto del Ministerio de Educación de la Ciudad, llegando a representar para el tercer trimestre de 2013, solo el 2,5 por ciento del gasto de total”.

El GEENaP remarcó que “mientras que las transferencias a la educación privada se incrementaron 291 por ciento entre 2007 y 2013; la inversión en infraestructura y equipamiento solo lo hizo en un 78”.

Asimismo, puso de relieve que “si se analiza la variación de los últimos dos años, se observa una reducción interanual del presupuesto de la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento de 55 por ciento entre 2001 y 2012; y de 19 entre 2012 y 2013”.

“La inversión en infraestructura y equipamiento muestra una clara subejecución de su crédito asignado, representando en 2013 solo un 58 por ciento la ejecución en esa área”

 

Además remarcó que “mientras los recursos destinados a la Dirección General de Educación de Gestión Privada tienen un alto nivel de ejecución presupuestaria, alcanzando niveles de 99 y 100 por ciento, la inversión en infraestructura y equipamiento muestra una clara subejecución de su crédito asignado, representando en 2013 solo un 58 por ciento la ejecución en esa área”.

“Estos bajos niveles de ejecución, demuestran una vez más las prioridades que mantiene el gobierno porteño en materia de políticas de financiamiento educativo, poniendo en primer lugar los establecimientos escolares privados, relegando las necesidades edilicias de los alumnos y docentes de las escuelas públicas”, sostuvo el GEENaP.

También señaló que “además de la reducción efectiva que ha experimentado la inversión en infraestructura escolar durante la gestión macrista, existen otras circunstancias que atentan contra el inicio de clases de muchos alumnos que hoy en día, pretenden conseguir vacantes a través del nuevo sistema online de inscripción a las escuelas de Capital”.

Al respecto destacó que “aproximadamente 17 mil chicos no disponen de vacantes en los colegios escogidos mediante el fallido implementado por la gestión PRO y por el cual destinó alrededor de 15 millones de pesos”.

Remarcó que “la incertidumbre respecto a que los alumnos puedan empezar adecuadamente las clases, se ve también exacerbada por la sorprendente solución que la gestión PRO pretende proponer ante el fracaso de la inscripción online”.

Indicó que “se trata de las llamadas `aulas container`, que el gobierno porteño intenta instalar en los lugares donde hace tiempo se demanda reales construcciones de escuelas para reducir las necesidades de los habitantes de las zonas, como La Boca, Villa Soldati, Bajo Flores, Saavedra y Lugano”.

Precisó que “con el propósito de tapar la improvisación de lo que fue y es la inscripción online, el gobierno porteño prevé destinar 26.650.000 pesos a la compra de una cantidad aún no determinada de este tipo de aulas con techo de chapa y equipamiento móvil y metálico, para que los alumnos tomen sus clases”.

“La infraestructura escolar está atravesada por la desigualdad educativa, y nuevamente los sectores más vulnerables serán los más perjudicados, no pudiendo gozar de las condiciones edilicias básicas que un niño necesita para poder estudiar”, concluyó el GEENaP.

 

Fuente y foto: Télam