La jueza y legisladores opositores quieren evitar la violencia, en el desalojo de las tierras ocupadas en Villa Lugano

La jueza porteña María Gabriela López Iñiguez, a cargo de ejecutar la orden del desalojo del predio ocupado hace 23 días en el barrio porteño de Villa Lugano tras la decisión de la Cámara Penal, ordenó conformar una mesa técnica que proponga un plan para poder implementar esa orden en los terrenos ocupados por cientos de familias.

Legisladores quieren una "mesa multisectorial" donde la cuestión se resuelva de manera pacífica.

Legisladores opositores quieren una “mesa multisectorial” donde la cuestión se resuelva de manera pacífica.

Fuentes judiciales dijeron a Télam que la jueza emitió una resolución que señala en su capítulo quinto que el Ministerio Público Fiscal, la Policía Metropolitana y el resto de los organismos porteños afectados al desalojo de esos terrenos, deberán conformar una mesa técnica “para diseñar la forma en que se ejecuta la orden”.

Además, la jueza dispuso que los ocupantes del predio, rebautizado como “Papa Francisco”, deberán ser notificados en una fecha anticipada al operativo de desalojo, sin precisar el plazo de esa anticipación.

Más de 200 familias que ocupan desde el 25 de febrero último los terrenos aguardaban hoy el desalojo luego que la Cámara Penal resolviera rechazar la medida presentada por la Defensoría General de la Ciudad que pedía resolver la cuestión habitacional de los ocupantes, con la remediación del terreno, como paso previo a la desocupación.

Treinta legisladores de la oposición pidieron hoy a la jueza a través de un escrito “una salida dialogada a la problemática de la vivienda” en el predio tomado en Villa Lugano.

La nota fue firmada por los bloques del Frente para la Victoria, UNEN, el MST e Izquierda Popular y según el legislador Alejandro Bodart, “la intención es que la jueza sepa que hay otras alternativas” para que la situación “no termine en un baño de sangre”.

En el predio la situación fue de tranquilidad, aunque conocida la nueva disposición de la jueza los habitantes comenzaron a debatir los próximos pasos.

“Nosotros alquilábamos enfrente, en la villa 20, una habitación con baño compartido por 750 pesos al mes, suma que cuando no tenemos trabajo es mucha plata”, dijo a Télam Ana, de 20 años, que permanece en la toma con su esposo y Luca, su bebé de cinco meses.

Ana contó que “es muy complicado poder cuidar a Luca” ahí: “es chiquito y no tenemos todo lo que le hace falta, pero ya no podíamos seguir pagando ni tampoco tenemos a dónde ir”, explicó.

Para Albertina, de 42 años y con tres hijos, la mayor discapacitada con una encefalopatía congénita y retraso madurativo, las cosas tampoco son fáciles. “Todos los días tenía que cargármela al hombro para subir tres pisos de escalera caracol, hasta la piecita que nos alquilaban por 900 pesos al mes”, dijo.

“Acá vino la gente del Gobierno porteño a querer sacarnos, pero no hicieron nada ni por mi familia ni por mi hija, no les importamos.

Si nos sacan de acá terminamos en la calle, porque ya no hay más a dónde ir”, planteó la mujer.

Marisol, de 30 años, que permanece en el predio con sus tres hijos de 6 y 4 años y el menor de 8 meses, contó a Télam que ella también alquilaba en la Villa 20 “una pieza con baño compartido por 1.300 pesos por mes. Pero ya no podíamos seguir pagando eso y acá en el barrio ya nadie quiere alquilar a parejas con hijos”, afirmó.

“No tenemos más a dónde ir y todas las mamás del barrio estamos muy asustadas por la manera en que quieren sacarnos”, remarcó.

“Es inentendible que Macri le pida diálogo a la Presidenta, y él mismo no haya escuchado ni una sola vez a estos vecinos durante 23 días” dijo el titular de la Comisión de Vivienda de la Legislatura, Javier Gentilini.

En tanto Griselda, una mujer sola que está en el barrio con cuatro chicos, dijo que “la mayoría de las familias que construyeron este barrio están encabezadas por mamás solteras”.

“Fuimos las mujeres las que llevamos mucho de ésto adelante y para poder sostener nuestros hogares acá, ya hace un mes que no vamos a trabajar”, señaló.

Griselda concluyó: “estar acá con nuestros hijos es muy complicado porque nos faltan muchas cosas, pero ya no tenemos otra alternativa que resistir”.

El titular de la Comisión de Vivienda de la Legislatura, Javier Gentilini, visitó el predio ocupado y aseguró que fue “a contarle a los vecinos que los legisladores de la oposición seguimos llamando al diálogo al gobierno porteño para evitar la represión”, explicó a Télam.

“Lo único que queremos es que el macrismo gobierne y cumpla con la urbanización de las villas, por eso es necesario que formemos una comisión con funcionarios porteños, vecinos, legisladores y con la vicaría de las villas para consensuar sobre el tema y que los vecinos tengan confianza en un proceso de diálogo”, indicó.

Gentilini calificó además como “inentendible que (Mauricio) Macri se llene la boca pidiéndole diálogo a la Presidenta y él mismo no haya escuchado ni una sola vez a estos vecinos durante 23 días”.

El legislador apuntó que pidieron “a los integrantes de la Cámara Penal y Contravencional porteña una audiencia para ponerlos al tanto del diálogo” que estaban construyendo.

“Pero fallaron ayer y nos citaron para el martes próximo, por lo que habrá que ver con qué criterio lo hicieron y qué lugar le asignaron a nuestra propuesta legislativa”, manifestó.

A diferencia del anterior intento de desalojo, la Cámara dispuso que “el procedimiento deberá ser ejecutado por la Policía Metropolitana”, con la cooperación de la Policía Federal Argentina y de la Gendarmería Nacional.

Fuente y foto: Télam