PERIODISMO BARRIAL. Contando lo cotidiano desde hace dos siglos

En el siglo XXI, los hay de todo tipo, colores, tamaños e incluso, digitales. No existe barrio que no cuente, al menos, con uno. Pero los periódicos y revistas que relatan el acontecer vecinal de Buenos Aires, también tienen su historia. El Profesor Arnaldo Miranda -Presidente de la Junta Central de Estudios Históricos de Buenos Aires- habla sobre los orígenes de la prensa vecinal, a propósito del Día del Periodista.

Algunos medios barriales de la actualidad.

Algunos medios barriales de la actualidad.

A efectos de trazar una escueta relación histórica acerca del periodismo vecinal, debemos recordar la aparición, en 1801, del Telégrafo Mercantil, Rural, Político. Económico e Historiográfico del Río de la Plata, editado por Francisco Antonio de Cabello y Mesa. No dejamos de lado las publicaciones propiciadas por Mariano Moreno y Juan Hipólito Vieytes.

El Telégrafo Mercantil, referencia obligada de toda la prensa escrita en Argentina, nació en Buenos Aires.

El Telégrafo Mercantil, referencia obligada de toda la prensa escrita en Argentina, nació en Buenos Aires.

Pero la Ciudad de Buenos Aires es múltiple y variada en todos sus aspectos, conteniendo en su rica historia hechos y realizaciones que la hacen única, brindándole particular encanto y especial visión.

En esta línea se inscriben las Juntas Barriales de Estudios Históricos, entidades vecinales sin fines de lucro que luchan por preservar los testimonios del pasado, concientizar a la población y entre muchas otras tareas, sostener bibliotecas en algunos casos, o realizar publicaciones, conferencias y actividades académicas en otros.

Pero la tarea descripta no sería perdurable ni completa sin el aporte significativo del Periodismo Vecinal, fenómeno de peculiares características en nuestra querida Buenos Aires.

Hacia 1870, en plena época de la gran inmigración, La Trinidad que fundara un día Garay, comenzó a experimentar un proceso de metamorfosis social, demográfica y cultural que podríamos sintetizar en una frase; “Buenos Aires, del centro a los barrios”, título de la obra publicada por James Scobie, la cual describe con minuciosidad la forma en que las epidemias y diversos factores motivados en la forma de vida, a veces precaria, fueron determinando un crecimiento y expansión, muy necesarios para descomprimir, ya en aquellos años, la urbe aglutinada en los barrios del casco fundacional promoviendo su desconcentración en sectores muy poco poblados y carentes de servicios situados al oeste.

Y precisamente, encontramos en el proceso descripto, uno de los motivos que brindó crecimiento a nuestro amplio y calificado periodismo barrial.

Proliferaron entonces las sociedades de fomento cultural y edilicio, entidades constituidas con fines asociativos, de socorros mutuos e instrucción. Casi todas ellas tenían sus órganos de prensa, difusores de su ingente actividad.

Esta prensa, al igual que las Juntas locales de Historia, rescatan los hechos cotidianos que le dan trascendencia a los grandes fastos y color a sus protagonistas

Es allí entonces, donde situamos uno de los puntos de apoyo que tuvo esta prensa, llamada del género chico pero que, al igual que las Juntas locales de Historia, rescatan los hechos cotidianos que le dan trascendencia a los grandes fastos y color a sus protagonistas.

Por citar solo dos de estos periódicos ya desaparecidos, pero que perviven en la memoria colectiva merced a su decidido accionar, podemos citar a “El Independiente”, sostenido por el filántropo y hombre de letras don César Acevedo Warnes y también a “La Voz”, publicado por el vecinalista Mariano Tombeur.

Desde ya, la lista sería interminable e imposible de reproducir, mas vaya en ellos nuestro amplio reconocimiento a esta denodada actividad, hecha con el cariño a la “Patria Chica” que es nuestro barrio y producida con el esfuerzo no siempre reconocido.

Al conmemorarse el 7 de Junio el Día del Periodista, vaya con este opúsculo nuestro reconocimiento sincero, para todos los amigos dedicados al periodismo barrial y regional, esperando que estas palabras sencillas, pero guiadas con el afecto sincero y con el conocimiento cercano de quien estas líneas escribe, obre de modo estimulante para todos quienes la llevan a cabo y por qué no decirlo, sea también un punto más de conocimiento para funcionarios y quienes ocupan lugares de decisión.

Por todo lo dicho y mucho más, para todos uds. mis amigos Feliz Día!!!

Prof. Acad. Arnaldo Ignacio Adolfo Miranda

Presidente

Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires