ANTONIO PUJÍA. 85 años de un talento para el mundo, y un ejemplo para el barrio

Vecino Ilustrísimo de Floresta, Antonio Pujía cumplió 85 años. La Bocina lo saluda y le agradece.

El Maestro va por las calles de Floresta, todos los días, dando lecciones de vida.

El Maestro va por las calles de Floresta, todos los días, dando lecciones de vida.

El pibe Antonio Pujía llegó a Buenos Aires cuando apenas tenía 8 años. Ya entonces, asombró a la maestra con sus dibujos.

Desde entonces, hasta ahora -el 11 de Junio cumplió 85 jóvenes e impecables años- Antonio no dejó de maravillarnos.

Pero ya no como el gran creador que es, trabajador de la piedra como pocos en el mundo, cuyas obras de arte valen mucho más de lo que pagan los coleccionistas, porque en cada golpe va un impulso de su alma (y eso, no tiene precio)… No como el gigantesco escultor que es.

Pujía nos maravilla todos los días, en la vereda, en la esquina, en la plaza; con su charla franca, afectuosa, su don de gentes, su sensibilidad y su precioso intelecto.

Como tantos otros genios, podría haber levantado muros alrededor de su casa de la calle Gualeguaychú, entrar y salir a bordo de una limousina, negarles el saludo a todos los que pasan cerca.

Pero no. El hombre es consecuente con su obra.

Y todos los días, nos enseña. Nos enseña valores que para algunos están en desuso, como el respeto, la humildad, la solidaridad, el buen trato.

Por estas y otras virtudes, y además porque lo quiero mucho, levanto la copa y brindo por él: ¡¡¡Feliz cumple, Maestro!!!

Claudio Serrentino

Foto: Claudio Tomassini