CRISIS DE LOS BUITRES. Los grandes medios del mundo quieren un poco de carroña

Leí “Clarín” del Sábado 2 de Agosto. A simple vista, el diario contiene una notable contradicción: mientras los grandes emprendimientos comerciales tratan de instalar que “no pasa nada”, e incitan a comprar TV Led, celulares de última generación, autos y casas en countries, desde las notas periodísticas el panorama que se pinta es muy oscuro.

Los "grandes diarios" del mundo, también desinforman.

Los “grandes diarios” del mundo, también desinforman.

 Desde la página 2, con la nota de “opinión” de Lanata, queda clara cuál es la intención: describir que el país va hacia un caos total. La intención no es novedosa: el diario lo lleva a cabo desde que se rompió la alianza con el Estado (y los distintos gobiernos que pasaron, incluso éste). Fueron socios hasta el “qué te pasha Clarín, estás nervioso” de Néstor.

 El resto de la “información” es una bajada de línea total, peligrosa, y hasta absurda, que no tiene justificativo, ni siquiera a causa del feroz ataque que le propinó el gobierno nacional en los últimos años.

 Y hablando de Roma… No son “Clarín”, aunque deben tener intereses similares: los “grandes” diarios del mundo también se pusieron al servicio de la desinformación y se dedicaron a dañar a la Argentina: desde “The Wall Street Journal” de EEUU hasta “El País” de España, pasando por la red “O’ Globo” de Brasil, son algunos de los que ya se sentaron a la mesa de los buitres, para satisfacerlos con falsa información sobre el “default”, y de paso, comer de su carroña.

¿Por qué? Hablan de “default” pero no dicen que el gobierno argentino ya les giró la plata a los bancos para que Griessa disponga el pago, y el juez “congeló” dichos fondos. “Clarín” está en la misma línea.

 Claro, si la “alternativa” a esto es  “6, 7, 8”… ¿Hay algo más ridículo que propiciar un debate entre personas que piensan igual? Ese programa lo hace cotidianamente, y para peor, le aportan épica al asunto: “militantes de la verdad”, se hacen llamar estos señores que cobran sueldos del Estado para hacernos creer que todo lo que hace el gobierno nacional está bien. Además, editan frases, exageran situaciones y ridiculizan a todo aquel que se le oponga.

 Lamentablemente, la “opinión pública” es un ente abstracto que está digitado por estos grandes emprendimientos privados y estatales. Si no fuera así, seguramente la “opinión pública” real –los pueblos del mundo- descalificaría estas acciones lesivas, que perjudican a millones de personas, algunos de ellos, consumidores de estos medios.

Por Claudio Serrentino

Imagen: www.diariochaco.com