HUGO DEL CARRIL. Saludará a los vecinos que toman el subte, a través de una obra del Maestro Antonio Pujía

La historia siempre se renueva. El gran actor, cantante y director de cine Hugo del Carril podrá “saludar” a los vecinos que suban y bajen del subte, en la estación “San Pedrito” (a dos cuadras de la casa donde nació) gracias al talento del Maestro Antonio Pujía.

Hugo del Carril, ícono popular argentino del siglo XX.

Hugo del Carril, ícono popular argentino del siglo XX.

La vida de Hugo del Carril es apasionante, porque a su talento como actor, cantante y director de cine, él le agregó la épica de ser consecuente con su ideal, aún a costa de ser desconocido por propios y extraños.

Nació ahí nomás de donde va a montarse la escultura, en San Pedrito 256. La casa natal de Hugo no pudo ser conservada: la demolieron hace años. Estuve varias veces allí, cuando funcionaba una unidad básica, en los ’80.

Uno de los primeros papeles que protagonizó, con esa compradora sonrisa que tenía, no podía ser otro que “La vida de Carlos Gardel”. Hace poco ví por INCAA TV “La cabalgata del circo”, película que coprotagoniza con Libertad Lamarque y en la que aparece una jovencita llamada María Eva Duarte.

Del Carril quedó para siempre en la historia política argentina al grabar la marcha partidaria “Los muchachos peronistas”, que es el hit N° 1 en ese rubro. Pese a esa verdadera declaración de principios que Hugo firmó con su voz, varias veces tuvo encontronazos cuando el peronismo ocupó el poder.

El peronismo lo castigó, la libertadora/fusiladora lo prohibió… Hugo decidió volver a las fuentes, y salió de gira, junto a otra gran actriz y cantante popular, que también estaba prohibida: Tita Merello.

El peronismo lo castigó, la libertadora/fusiladora lo prohibió… Hugo decidió volver a las fuentes, a los barrios: y salió de gira, a cantar en kermesses y parques de diversiones, junto a otra gran actriz y cantante popular, que también estaba prohibida: Tita Merello.

Como director de cine, las películas del vecino de Flores se destacaron por reflejar la explotación y las injusticias. “Las aguas bajan turbias” es el mejor ejemplo. Pero también se animó a mezclar el tango con la nueva ola en “Buenas noches Buenos Aires”, en la que Julio Sosa y Beba Bidart enfrentan a los (entonces) pendex del Club del Clan.

Años después, en esa misma línea, fue el padre de Donald en la película “Siempre fuimos compañeros”, en la que también se mezclaba la voz profunda y tanguera de Del Carril, con el “zucundún” del artista homónimo del famoso pato.

Poco tiempo antes de irse de gira para siempre -el 13 de Agosto de 1989- declaró en un reportaje: “Todo lo que hice fue con buena intención. Si las cosas me salieron bien o mal, no lo sé. Pero si sé que siempre me entregue con alma y vida a lo que quería”.

HOMENAJE EN LA ESTACIÓN “SAN PEDRITO”

A 25 años de su partida, el gobierno porteño anunció que se colocará una escultura -obra del Maestro Antonio Pujía– a dos cuadras de donde nació Hugo, en la estación “San Pedrito” del subte “A”.

El Maestro y vecino Antonio Pujía en su atellier, con un boceto de su obra sobre Hugo del Carril.

El Maestro y vecino Antonio Pujía en su atellier, con un boceto de su obra sobre Hugo del Carril.

Cabe aclarar que el amigo Antonio es vecino de Floresta y no de Flores, como publicó el sitio www.buenosaires.gob.ar. El atellier de Antonio está en la calle Chivilcoy al 400.

La elección de Pujía fue sugerida por instituciones de bien público de la zona, vecinos y asociaciones de la Comuna 7.

Para empezar a “imaginarse” la obra, Antonio visitó la estación, y eligió una pared en la cual estará ubicado el busto. “La idea metafórica es que Hugo del Carril era un hombre de un gran talento artístico y una gran inteligencia, con convicciones humanísticas realmente notables. Los grandes hombres de la historia hacen lo que parece ser posible. Lo imposible es atravesar una pared. Entonces, la metáfora es que Hugo sale de esa pared, y se expresa”, cuenta el Maestro de Floresta.

En el rincón de su atellier donde trabaja esta obra, Pujía tiene varias fotos de Hugo del Carril, y bocetos de distintos tamaños con el mismo motivo: Hugo del Carril sonriente, saludando; su torso se mezcla con el de la guitarra.

Pero que lo cuente el autor con sus palabras: “En lugar del círculo que tienen todas las guitarras para que brote la música, la de Hugo va a tener un corazón, que es de donde brotan sus ideas, sus realizaciones, su sensibilidad. Ofrecida con ese gesto de salutación, con esta sonrisa, de gran cordialidad, de alegría, de bienestar, saludando a la gente que pasa por la estación San Pedrito”.

El busto mide aproximadamente 60 centímetros y es el resultado de un arduo trabajo que Pujía comenzó armando bocetos y que continuó con el pasaje a yeso de un modelo preliminar (realizado en plastilina) para que sea replicado en bronce, en una fundición.

Claudio Serrentino

Fotos: GCABA y universalmedios.com.ar

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