Macri en la Legislatura: tolerancia, aciertos, errores y omisiones

Mauricio Macri pronunció su último discurso como Jefe de Gobierno, en la apertura del año legislativo. Destacó la “tolerancia” de su gobierno, hizo un resumen de su gestión, destacó logros y ocultó desaciertos, en algunos párrafos del discurso habló como si fuera Presidente. Y tal como hizo en años anteriores, omitió cualquier referencia a la descentralización de la Ciudad.
El Jefe y la Vicejefa de la Ciudad, serán precandidatos a Presidente y Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires.

El Jefe y la Vicejefa de la Ciudad, serán precandidatos a Presidente y Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires.

El Jefe de Gobierno empezó nostalgioso (“Parece que fue ayer cuando los invité a compartir un sueño, el transformar la ciudad de Buenos Aires”) y luego, buscó mostrarse  tolerante: “Gracias por dialogar, por compartir sus ideas, por creer que se puede hacer política de otra forma, aunque no pensemos lo mismo”.

Por supuesto que mencionó a los vecinos de la Ciudad, “los verdaderos protagonistas de esta historia”. Pero insistió con la tolerancia y el diálogo, quizás para marcar diferencias con ella: “Un gobierno que no está atento a lo que opinan los demás, mal puede querer representar”.

Se refirió al año electoral y al futuro: “trabajando junto a los vecinos y a las organizaciones sociales, hemos creado un plan estratégico 2030, que estará a disposición de quien ocupe este lugar”.

Ese plan incluye algunas ideas interesantes (“Combinación de boletos para la utilización del transporte público”) y también, cuestiones no resueltas  desde hace añares, como el “Saneamiento del Riachuelo con espacios verdes en ambas orillas del río”. Más que estrategia, una deuda enorme con los vecinos que viven a la orilla de ese basural a cielo abierto, “relleno” con agua contaminada por industrias que ni siquiera pagan la multa.

El Jefe de Gobierno resaltó el acierto del Metrobus: “muchos pensaban que era un disparate, pero que ha revolucionado el sistema de transporte público de la ciudad de  Buenos Aires, ya son 600 mil personas que usan el de la avenida 9 de Julio, el del Sur y el de la avenida Juan B. Justo”.

Cabe aclarar que el Metrobus no es un nuevo sistema de transporte: son los mismos colectivos de siempre, que ahora andan por carriles exclusivos, y que tienen paradas cada cuatro cuadras.

Las 600.000 personas a las que se refiere Macri ya usaban esos colectivos antes de la creación del Metrobus. Es decir: no es un nuevo método de transporte público, sino un reordenamiento del mismo. ¿Qué hoy se viaja más rápido? Sí. Bienvenido sea.

Macri presentó como un avance el “Primera Casa BA”: “más de 2.000 familias las que lograron ser dueñas del lugar en donde viven”. Si bien el sistema se emparejó respecto
de lo que hacía el Instituto de la Vivienda (lo cual es bienvenido, porque había “acomodo”) en una Ciudad donde 500.000 personas no tienen vivienda propia, el número que el Jefe de Gobierno quiso resaltar, es más que deficitario.

También destacó que “ya empezó la mudanza a la nueva sede del gobierno en Parque Patricios y que en pocas semanas yo también me estaré mudando. Y me quiero
detener en este hecho, porque creo que la nueva sede de gobierno en Parque Patricios es un antes y un después en la historia de Buenos Aires”.

No hizo mención a que el edificio que será la nueva sede gubernamental, fue construído para ser la casa matriz del Banco Ciudad, quien hizo profusa propaganda con la maqueta 3D del edificio, en su momento. Nunca se explicaron las razones del cambio.

Otro tema que mereció mención en el discurso del Jefe de Gobierno ante la Legislatura, fue el de los residuos: “gracias a una fuerte campaña de concientización, con los 8
centros verdes que tenemos, las plantas de tratamiento y la doble contenerización que estamos implementando, hoy podemos anunciar que logramos reducir en más de
50% la disposición final de la basura que generamos en la Ciudad, estando cada día más cerca de cumplir los objetivos de la Ley de Basura Cero”.

En el resumen de sus siete años de gestión en la Ciudad, Macri destacó que solucionó el problema de la inseguridad “en los barrios donde está la Policía Metropolitana”, donde la gente “se siente segura, puede salir tranquila a la calle, se siente cuidada”. Del “Patrón del mal” a “Disney channel” en un par de años…

Otra cuestión fundamental en Buenos Aires, es combatir la desigualdad y la pobreza. Siete años no le alcanzaron: “otro desafío que tenemos por delante es disminuir la desigualdad y la pobreza. Tenemos que profundizar el trabajo que hemos comenzado en las villas y asentamientos de la Ciudad, mejorando la infraestructura urbana y la sanidad ambiental, generando nuevos espacios públicos y comunitarios, mejorando los que existen y fortaleciendo los vínculos con el resto de la Ciudad”.

En algunos párrafos de su discurso, el Jefe de Gobierno habló como si ya fuera Presidente: “pongámonos a construir la Argentina que nos merecemos, juntos, codo a codo”, fue el remate de su alocución.

Como hizo en todos los discursos anteriores de apertura del año legislativo, Mauricio Macri omitió cualquier referencia a la descentralización de la Ciudad: ninguna de las 3.296 palabras que pronunció fue “comunas”.

Claudio Serrentino

Foto: DG Prensa Legislatura