PASO PORTEÑAS 2015. Algunos por tanto, otros por tan poco

La tentación siempre está al acecho: ¿las PASO porteñas tienen “proyección nacional”? Políticos, politicólogos, analistas y encuestadores elucubran esa posibilidad hasta el hartazgo. Mientras tanto, el Soberano se manifestó. Y sigue con su rutina de trabajo y estudio, más allá de especulaciones y posibilidades.

El baile estrafalario de Macri, para festejar el triunfo de su "ahijado" Horacio.

El baile estrafalario de Macri, para festejar el triunfo de su “ahijado” Horacio.

“Macri es el gran ganador”, dicen algunos y lo publican en el graph, como si fuera una verdad revelada. ¡Cómo no va a ser ganador el líder de un partido que arañó el 50% de los votos! El error, quizás, consista en creer que política y matemática van de la mano.

La pelea Larreta-Michetti le sumó al PRO; ésa, y no otras internas estaban en boca de muchos. La jugada de Macri fue audaz y logró recomponer el caudal de votos de su partido en la Ciudad: venía de salir segundo en las PASO 2013 (en aquella elección el PRO sumó 27,5%, ocho puntos menos que UNEN, con Gabriela Michetti como única precandidata).

Con la vista en las presidenciales, y con el voto “anti K” como bandera, los amarillos lograron concitar la atención de electores que apoyarán a cualquier candidato que signifique llevarle la contra al oficialismo nacional; es decir, ¿se votó la gestión, el Metrobus, la calidad en la educación, la buena atención en los hospitales públicos, como dijo Macri en la conferencia de prensa del día después? Algunos, sí. No todos.

Esto complica la situación de la Ciudad, como distrito que tiene su propia problemática; a la vista de los electores, y de buena parte de la dirigencia y el periodismo “nacional”, se impone la Buenos Aires “Capital Federal” por sobre un territorio que tiene las carencias propias de toda gran metrópoli.

Ahora bien: ¿TODOS los votos de Michetti irán a parar a Larreta? el 5 de Julio se verá si en verdad el PRO sigue siendo un sólo partido político. ¿Qué pasa si Horacio suma 35%, en lugar del 47% que hoy ostenta sumando a sus dos precandidatos?. El mapa político se complicaría de cara a las PASO nacionales, a realizarse en Agosto. Final abierto.

Fue curioso que ningún periodista le preguntara al victorioso Macri por el tercer lugar que sacó Horacio “Pechi” Quiroga, su candidato en Neuquén.

La campaña del Frente Para la Victoria apuntó en el mismo sentido: “nacionalizar” la elección, rescatar las virtudes del modelo K, para aplicarlo en la Ciudad. “Si los porteños viven mejor, no es por la gestión de Macri, sino por los logros del gobierno nacional”, dijo el senador Juan Abal Medina al llegar al bunker kirchnerista.

Así, será muy difícil -si no, imposible- que alguna vez pueda discutirse seriamente qué Buenos Aires queremos construir los porteños, más allá de las vicisitudes electorales/electoralistas

En el FPV todavía están tratando de recuperarse del “multiblooper” en boca de dirigentes muy importantes (Florencio Randazzo, Daniel Scioli, Aníbal Fernández, Julián Domínguez, Abal Medina) que declaraban muy contentos: “¡recuperamos el segundo lugar!”.

Mariano Recalde profundizó la tendencia excitista desde el escenario: “no tengo dudas que el 5 de Julio vamos a entrar al ballotage”. Se tiene fe, el muchacho.

Lo cierto es que el kirchnerismo no logra el segundo puesto desde 2011, cuando la fórmula Filmus-Tomada sumó el 27,8% de los votos. En las PASO 2013 bajó al tercer lugar, con 18,99%. En esta elección, el caudal de votos se redujo un poco más, al 18,72%.

Ni siquiera la suma de precandidatos kirchneristas sedujo a los votantes: Gabriela Cerruti obtuvo un honroso segundo lugar en la interna, superando al ex Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, que sumó algo más de 37.000 votos en toda la Ciudad. Al economista del Banco Credicoop, Carlos Heller, le fue peor: 27.000 sufragios. Los otros tres (López, Ramos, Oviedo) no llegaron a las cinco cifras.

Martín Lousteau y Graciela Ocaña arrancaron desde bien abajo; con ECO, sobrevivieron a la dinamita que colocaron Elisa Carrió y Pino Solanas en UNEN, y pudieron demostrar que hay un público con ganas de apoyar un “tercer camino”.

Habrá que ver si Lousteau puede hacerle el aguante a Larreta sólo con el look casual, el smart phone y el slogan de la “evolución”. Mientras tanto, la va de perdedor: “pudimos frente a los que usan el aparato del Estado para hacer política”, dijo, disfrazándose de David. Hoy, 11 puntos lo separan de Larreta. ¿Podrá achicar la diferencia…?

La izquierda también bajó su atracción entre los electores. El FIT (Partido Obrero, PTS e Izquierda Socialista) aunque entró en las generales, bajó casi a la mitad su caudal de votos respecto de las PASO 2013: en aquella ocasión, sumó algo más de 80.00 votos. En ésta, apenas superó los 40.000.

El partido de Luis Zamora también participará en las elecciones de Julio. Pero, a diferencia del FIT, Autodeterminación y Libertad no lleva candidatos a Comuneros, lo que habla de la mayor organización territorial de la agrupación que lleva como cabeza de lista a Myriam Bregman. Zamora también redujo su caudal, de casi 63.000 en 2013, a 37.000 en 2015.

Párrafo aparte merece el paupérrimo desempeño del precandidato del Frente Renovador, Guillermo Nielsen, que apenas superó los 16.000 votos en la Ciudad. No es serio que Sergio Massa quiera ser Presidente, y haya descuidado un distrito vital para cualquiera con pretensiones serias, como la Ciudad de Buenos Aires. Un precandidato casi desconocido, una campaña que arrancó tarde… Demasiados errores, que terminan pagándose caro. Y no parece que Massa estuviera en condiciones de derrochar los votos que hubieran podido aportarle los porteños…

Claudio Lozano se quedó afuera de las generales por 2.000 votos (en 2013 entró con el 2,17%). El MST-Nueva Izquierda (un sector de la CTA) tocó fondo: cuando compitieron en yunta con Pino Solanas en el Movimiento Proyecto Sur, arañaron el 13% de los votos. En 2013, descendieron al 1,18%. Ahora, apenas llegaron al 0,89%.

A Gustavo Vera no le alcanzó con las denuncias por trabajo esclavo, el Papa Francisco y Hugo Moyano: poco más de 14.000 votos. El candidato “famoso”, Ivo Cutzarida, se cansó de recorrer programas de TV repitiendo “corta la bocha”, para sumar poco más de 10.000 voluntades. Pero a la interna Abrevaya-Tumini le fue peor: 8.116 votos en toda la Ciudad.

Resumiendo: en las elecciones generales competirán Horacio Rodríguez Larreta (PRO), Martín Lousteau (ECO), Mariano Recalde (FPV), Myriam Bregman (FIT) y Luis Zamora (AyL).

El resto, a casa, a pensar por qué.

Claudio Serrentino

Foto: Télam