Denuncian que en un año, el gobierno porteño hizo contrataciones directas por $ 1.500 millones

Las contrataciones directas y de urgencia del Gobierno de la Ciudad con la empresa “Usina Producciones”, de Fernando Niembro, le dieron visibilidad a estos sistemas de contratación. Sin embargo, ambas modalidades se vienen utilizando indiscriminadamente desde 2010. Un estudio del Legislador Fernando Muñoz revela que en un año, el gobierno porteño gastó más de 1500 millones a través de este sistema, de los cuales menos del 10% fueron para resolver urgencias.

Según un relevamiento del Boletín Oficial -realizado por el Legislador porteño del Frente para la Victoria, Fernando Muñoz- entre Octubre de 2014 y Enero de 2015, el macrismo utilizó más de 700 veces el sistema de contratación previsto en los decretos 556 y 752/10, reservados a casos de “urgencia” e “imprescindible necesidad” para adquirir productos y servicios por un monto superior a 230 millones de pesos.

Sin embargo, sólo una ínfima porción de los pagos realizados por esta vía responden a urgencias reales. Al respecto, Fernando Muñoz consideró “la mayor parte de esos contratos tienen objetivos previsibles o se tratan de servicios repetitivos, lo que demuestra que el macrismo utiliza esta herramienta administrativa para evadir los controles estatales y beneficiar a sus socios empresariales”.

son contrataciones sin licitación, en las cuales el Estado opta discrecionalmente por una empresa, sin que exista ningún mecanismo previo de control. Los pagos realizados se publican en el Boletín Oficial después de que la empresa fue elegida, realizó el trabajo y cobró

Este mecanismo, junto con las “contrataciones directas”, son contrataciones sin licitación, en las cuales el Estado opta discrecionalmente por una empresa, sin que exista ningún mecanismo previo de control. Los pagos realizados se publican en el Boletín Oficial después de que la empresa fue elegida, realizó el trabajo y cobró.

Si bien esta herramienta se creó para hacer frente a emergencias que no permiten dilaciones de ningún tenor (inundaciones, prótesis de pacientes, derrumbes), el macrismo la utiliza de forma sistemática, provocando “urgencias” para justificar su implementación.

El abuso de este sistema de contratación comenzó en 2010, cuando Mauricio Macri firmó dos modificaciones sustanciales. En primer lugar, el Jefe de Gobierno subió el tope de pago “a sola firma” a 2 millones de pesos, primero, y a 4 millones de pesos después. Además, habilitó a contratar sin límite cuando el pedido de pago venga con la firma del Ministro de Hacienda.

A partir de estas modificaciones, inéditas en Argentina, la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en la jurisdicción con mayor cantidad de contrataciones de urgencia del país. “Esta política, que sólo se justificaría ante una cadena de eventos imprevisibles –que no sucedieron- se explica a través de la impunidad que le garantiza al macrismo contar con contrataciones exprés sin control”, dijo Muñoz.

Si se proyecta este despilfarro de la gestión macrista, de los cuatro meses analizados a un año, en 2014 se emitieron más de 2000 contratos por esta vía y se gastaron más de 1500 millones de pesos sin control. Ahora, si disgregamos cada uno de los gastos podemos tener una visión muy clara de cómo el macrismo asigna recursos.

SALUD

Con 480 contratos y más de 119 millones de pesos, el Ministerio de Salud encabeza la lista de Ministerios que más dinero han gastado de “urgencia” en el período analizado. Los contratos de la cartera de Graciela Reybaud representan el 82% de los contratos analizados. Esta dependencia porteña es la única que –en una insignificante proporción- utilizó este mecanismo para resolver urgencias concretas.

Esto último se refiere a los 702 mil pesos que fueron destinados a resolver la urgencia de 38 pacientes, es decir, para la adquisición de prótesis y de marcapasos. Sin embargo, este gasto, el único realmente válido como “urgencia” e “imprescindible necesidad” representa el 0,58% del gasto total del Ministerio en el período analizado. Cualquier persona que se anota en la lista de espera de un hospital público de la Ciudad para recibir una prótesis o un marcapasos sabe que tiene, al menos, 3.000 personas adelante.

El resto del dinero fue destinado a la compra de alimentos, insumos, prestaciones de servicio u obras edilicias completamente previsibles, que deberían haber sido tramitadas por licitación.

SEGURIDAD

El Ministerio de Seguridad es el segundo que más dinero gastó de “urgencia” en el período analizado. Se trata de 118 contratos por un monto de 41 millones de pesos, lo que representa el 19% de las contrataciones analizadas. A pesar de que el Gobierno de la Ciudad cuenta con la Policía Metropolitana, el 70% de ese dinero fue destinado a seguridad privada.

Entre los lugares que debían custodiar las empresas contratadas, figuran el Teatro Colón, el Instituto de la Vivienda, SBASE y las sedes de los Ministerios. Las empresas contratadas en forma directa son siempre las mismas: Comahue Seguridad Privada S.A., Murata SA- Yusion SRL- Verini Security SA- UTE, Lideres Consultores de Seguridad S.R.L., Briefing Security S.A. – IMPES UTE., Prosegur S.A. y Force One SA.

EDUCACIÓN

En contrapartida, el Ministerio de Educación es el que menos dinero gastó mediante este sistema. En el período analizado solo se registraron 5 contrataciones por 77.020 pesos. Comparativamente se destinó 1557 veces menos en Educación que en Salud y 528 veces menos que en Seguridad.

Teniendo en cuenta las distintas urgencias que afectan a las escuelas públicas, llama la atención que la cartera que encabeza Esteban Bullrich no haya utilizado este sistema para resolver ninguna de ellas.

CULTURA

Finalmente, el Ministerio de Cultura es el tercero que más dinero gastó en el período analizado. Fueron más de 13 millones de pesos repartidos en 33 contratos, lo que representa el 5% de las contrataciones analizadas.

Dentro de las contrataciones analizadas existen casos insólitos:

PROMOTORAS

Entre Agosto de 2014 y Marzo de 2015, el Ministerio de Cultura, a través del Ente de Turismo le pagó mediante este sistema $1.791.840 a la empresa AM Publicidad para realizar distintas actividades publicitarias y de promoción del Gobierno de la Ciudad.

Esa empresa estuvo implicada en negocios irregulares con el Estado provincial de Chubut durante la gobernación de Das Neves. El Ministerio Público Fiscal de esa provincia recogió una denuncia de la Legislatura local y promovió, a partir de 2008, una investigación que descubrió anomalías e incompatibilidades de gravedad. Por ejemplo, la hija del entonces gobernador de Chubut, Mario Das Neves, trabajaba en la empresa en el momento en que esta recibía contratos millonarios del Estado provincial, y parte del dinero que había sido asignado a la actividad promocional de la provincia se utilizaba para la promoción de la candidatura presidencial del ex gobernador. La investigación llevó a la rescisión de todos los contratos de esa empresa con la Gobernación y al procesamiento de funcionarios provinciales por malversación de fondos públicos.

Las siete contrataciones de la empresa AM Publicidad le significaron a la Ciudad un gasto de $1.791.840. La contratación de las “Promotoras” fue, quizás, la más descabellada. Publicada en el Boletín Oficial del 21 de Noviembre de 2014, y por Disposición N°11/DGCTCD/14, el Ente de Turismo pagó $ 110.094 por un “servicio excepcional de promotoras”.

Sin embargo, algo insólito surge del análisis de cinco de las restantes contrataciones efectuadas por el macrismo. Mediante distintas disposiciones, se pagó a AM Publicidad la suma de $ 1.112.000 para garantizar “la participación del Ente de Turismo en: la “Fiesta del Surubí”, en Goya, Corrientes, así como en la feria “Agroactiva 2014”, en Santa Fe, en la “Fiesta Nacional del Inmigrante” de Misiones, en “Expo Diamante” en Entre Ríos y en la “Fiesta Nacional de la Vendimia” en Mendoza.

¿Cuál es la necesidad de un pago excepcional si todas esas fiestas se repiten año tras año? “La emisión de pagos por vía del Decreto 556/10 le permite al Gobierno porteño evitar los controles y elegir a dedo la empresa, sin competencia ni concurso real”, afirmó el diputado Muñoz.

Por último, el más jugoso de los contratos que AM Publicidad recibió del Ente de Turismo porteño fue para realizar la “Campaña de Verano 2015”. En ese caso, el monto fue de $570.750. “El macrismo monta urgencias para usar esa herramienta administrativa a su antojo y evitar los mecanismos de control del Estado. Esa contratación es un ejemplo de corrupción que esquiva los procedimientos legales correspondiente en beneficio de empresarios amigos y socios”, afirmó Muñoz.

CREDENCIALES PARA INUNDADOS DEL 2013

Otro contrato llamativo es el que realizaron el Ministerio de Salud y la empresa Latin American Postal S.A. En ese caso, la cartera de Graciela Reybaud le pagó 1.200.000 pesos a la compañía por la confección y el servicio de envío postal de 100.000 credenciales plásticas para vecinos que habían sufrido las inundaciones de Abril de 2013, con el objetivo de que accedan al sistema de Salud Pública.

Fernando Muñoz consideró que “las credenciales plásticas no justifican una emergencia porque la Ley de Salud y la Constitución garantizan el acceso gratuito y universal a la atención pública en la ciudad y porque la inundación ocurrió un año y medio antes de que se firme este contrato, además, no pudimos encontrar un solo vecino de los barrios Mitre, Saavedra, Villa Urquiza o Villa Pueyrredón que hayan recibido la credencial.

Actualmente, la Legislatura porteña tramita un pedido de informe de Fernando Muñoz al Ministerio de Salud por este tema.

SHOW DE VIOLETTA EN EL ROSEDAL

El recital de Violetta en el Rosedal le costó a los porteños seis millones de pesos, que fue destinado a seis empresas que se encargaron de la organización del show.

Evidenciando la ilegalidad de la maniobra, las empresas contratadas comparten accionistas, gerentes y, en algunos casos, el mismo domicilio. Al respecto, Fernando Muñoz consideró un espectáculo musical no es un servicio esencial para el Estado que justifique la utilización de un sistema excepcional como esteMenos aún un show con la magnitud que detallan las resoluciones de pago; un mega Evento (con música, baile, desfile y acróbatas) de esta dimensión es algo por demás previsible y planificado, por lo que cuesta entender el motivo por el cual las contrataciones naturalmente previstas para su realización no se cursaron por los canales normales y habituales que establece nuestra Constitución”.

Fuente: Prensa Fernando Muñoz