¿Los manteros de avenida Avellaneda, al Corralón de Floresta?

Según el Juntista Leonardo Farías, el Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta estaría estudiando la posibilidad de trasladar a los manteros de la avenida Avellaneda al Corralón de Floresta. Vecinos juntan firmas para oponerse.

El programa radial “La Bocina de Mi Barrio” (Jueves de 13 a 15, FM 90.1) entrevistó al Juntista Leonardo Farías (FPV). La charla transcurría normalmente, con detalles sobre la primera sesión de Junta Comunal, hasta que comentó que según el Presidente comunal Daniel D’ippolito, “el Jefe de Gobierno estudia trasladar a los manteros de Avellaneda al Corralón de Floresta”.

Una bomba. Lo único que le falta a Floresta, es que le metan a los manteros en el Corralón. Durante los últimos 20 años, el barrio fue prácticamente destruído por el centro comercial textil, que arrasó con casas, calles y veredas, para convertirlo en una gigantesca feria donde se perdieron hasta los límites para transitar.

Según Farías, en la primera sesión, entre los Juntistas “hubo diferencias por el conflicto con los manteros. Hay una decisión política de Larreta, de trasladar a todos los manteros al Corralón de Floresta, lo cual nos pareció descabellado, una locura. El lugar está catalogado como Urbanización Parque, puede haber una plaza y un espacio cultural”.

La supuesta mudanza implicaría que las miles de personas que recorren diariamente la avenida Avellaneda incluyan en su itinerario una visita a los manteros del Corralón, lo cual terminaría de destruir al barrio

La supuesta mudanza implicaría que las miles de personas que recorren diariamente la avenida Avellaneda incluyan en su itinerario una visita a los manteros del Corralón, lo cual terminaría de destruir al barrio “por la contaminación sonora y ambiental que generaría semejante movimiento de gente”, dice Leonardo.

El próximo paso de los Juntistas del FPV de la Comuna 10 será convocar a una audiencia pública para preguntarle a los vecinos si están de acuerdo o no: “creo que la mayoría dirá que no”, afirma Farías.

Curiosamente, el debate por los manteros no figuró en la gacetilla oficial emitida desde la Comuna 10, informando sobre los temas tratados por la Junta. “No se incluyó porque se trató de manera informal, no estaba en el orden del día”, dijo el Juntista.

“Vamos a ver si siguen con esto porque para mí no es viable, ya se sabe que el partido de gobierno tira las ideas: si hay resistencia frena y si no, avanza. Si avanza, pediremos la convocatoria a una audiencia pública, e incluso, la intervención de la Justicia”.

La sesión de la Junta Comunal fue el mismo día de los allanamientos en la avenida Avellaneda y sus alrededores. Enterados los Juntistas del operativo, lo comentan y el Presidente D’ippolito dió a conocer la idea de Larreta.

Cabe aclarar que en el operativo les confiscaron la mercadería a los manteros y los sacaron. Al día siguiente, volvieron y actualmente siguen allí.

Según Farías, “los vecinos se están autoconvocando y habrá una reunión para decidir qué hacer. Ya están juntando firmas“.

AYER BARRIO, HOY ZONA DE DESASTRE

El límite entre Floresta y Flores, ese apacible lugar que era a fines de los ’80, se convirtió en un monstruo inmanejable, que ningún Estado (nacional o porteño) puede controlar.

Abundan los talleres clandestinos de costura con prácticas esclavizantes; esa mano de obra casi regalada es la que permite los precios bajos; éstos atraen a mayoristas de todo el país, que llegan en “tours de compras”. Cuando parten de regreso dejan un tendal de basura en las improvisadas “terminales”.

Ese barrio que fue prácticamente destruído, ahora sería sede de una nueva “saladita”, la de los manteros de la avenida Avellaneda, a los que durante 8 años de gobierno PRO nunca se intentó combatir. Ahora, “para que esa pobre gente no se quede sin trabajo” -pobre gente manejada por mafias a las que nadie toca– el gobierno porteño estudia la posibilidad de instalarlos en el Corralón de Floresta, un espacio histórico, recuperado por los vecinos y para los vecinos.

Allí se construyó la “Plaza de la Victoria” por pedido de los vecinos; años después, llegó la escuela, por gestión vecinal en el presupuesto participativo; hoy, el Corralón de Floresta es sede de diversos grupos culturales, como “El Épico de Floresta”, quien instaló allí una hermosa sala teatral.

En lugar de seguir complicando la situación, el gobierno porteño debería respetar la historia del barrio, y pedir perdón por haber estado ausente durante tantos años, permitiendo la impunidad que convirtió en “zona de desastre” a la avenida Avellaneda y sus alrededores. Manteros incluídos.

Claudio Serrentino

Foto: CAME