EL CORRALÓN DE FLORESTA. Sigue el conflicto, con “acampe” incluído

Mientras algunos grupos del Corralón exigen “Plaza Cultural Ya”, otros ocupantes del predio no quieren retirarse porque no los tuvieron en cuenta, y además no tienen un lugar alternativo para realizar sus actividades. La Comuna 10 no emite ninguna declaración al respecto.

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Unos dicen que el cierre del Corralón de Floresta para el inicio de las obras es imninente. Otros dicen que no los tuvieron en cuenta, y que por eso, no se van.

Unos y otros son ocupantes del espacio público que los vecinos de la Comuna 10 conocen como El Corralón de Floresta.

Los primeros, que quieren el desalojo del predio para que se cumpla con el acuerdo al que llegaron con el gobierno porteño, son Quiero Vale Murga, El Épico de Floresta, Arqueocoop, UTE, FM La Bemba y la Asamblea de Floresta.

Los segundos son los grupos culturales que no participaron de la elaboración del proyecto, y “judicializaron” la situación. Entre ellos, el Circo del Atiko, Comunidad de Sikuris del Arcoiris y Colectivo Huerteca, quienes días anteriores anunciaron el acampe en una conferencia de prensa en el Centro Cultural de la Cooperación, lejos de El Corralón, en pleno centro porteño.

El primer grupo exige “el cumplimiento efectivo del acuerdo conseguido para la concreción de la plaza cultural que tanto espera el barrio de Floresta”, que -aunque no lo dicen- incluye el desalojo de los grupos que siguen ocupando el predio.

Los segundos, que no participaron en las negociaciones llevadas a cabo desde la Legislatura,  siguen reclamando un modo de trabajo participativo que incluya a toda la comunidad y que nos permita seguir compartiendo nuestras actividades, con las correspondientes garantías legales y políticas”.

Para ellos, la única negociación válida es la que se lleva a cabo en la Mesa de Trabajo y Consenso (que integran, supuesto). Por eso reclaman su legalización; también piden que se cumpla con la orden de la Jueza Danas: que el gobierno porteño “aporte toda la información necesaria ante la comunidad respecto de los planes de obras”.

El Club Poético de Floresta asegura que en el Corralón, “la mayoria de los espacios techados se encuentran cerrados con llaves que no disponemos e intervenidos por pautas y acuerdos previstos en reuniones que se generan constantemente, muchas veces acordadas de forma virtual e incluso fuera del predio.

El tema de la información es vital: la gran mayoría del barrio de Floresta desconoce los motivos del conflicto, y casi nadie intenta desasnarlos. Tampoco se difundió entre los vecinos los alcances de la obra, y el costo de las mismas. Sólo se puede ver el plano de la remodelación en el Facebook de la Plaza Cultural del Corralón.

La Junta Comunal 10 no se expide oficialmente sobre ese tema. En el sitio de internet buenosaires.gob.ar/comuna-10, en el ítem “Obras Comunales”, todavía puede verse la inauguración de la Plaza de Las Toscaneras, ocurrida a fin del 2015. Es la última obra que se difunde allí.

Más allá de los problemas -graves- de comunicación de la Comuna 10, en el acta acuerdo firmada en la Legislatura, el único que se compromete a abandonar el predio durante las obras, es El Epico de Floresta. Para el resto, vale el punto cuatro del acuerdo:

Que se procurará el funcionamiento dentro de lo posible de las actividades culturales que se realizan actualmente, siempre y cuando no entorpezcan el normal desarrollo de las obras, siempre y cuando estas actividades no representen un riesgo para la salud y la integridad física de las personas que las realicen”.

El gobierno de Rodríguez Larreta mira desorientado la reacción de los grupos que se resisten a desalojar el predio, pese al acuerdo firmado.

El grupo encabezado por la Asamblea salió a informar a los vecinos el nuevo proyecto en la Plaza de la Victoria, aledaña al Corralón; mientras que los grupos ocupantes obtienen apoyos desde más lejos: el legislador Alejandro Bodart, Semillero de Estrellas de Florencio Varela, Che Pibe de Villa Fiorito

Claudio Serrentino

Foto: Atilio Juan Chiale