ANDRÉS CASCIOLI. Tardío homenaje en forma de ley

Andrés Cascioli se hizo reconocido con “Satiricón”, y luego fue la cabeza de “Ediciones de la Urraca”, cuyas publicaciones redefinieron el periodismo, el humor gráfico y el cómic en la Argentina: “Humor”, “Sex Humor”, “Fierro”, “El Periodista” llevaron su sello. A 7 años de su muerte, Arecia impulsa la aprobación de una ley que lleva su nombre, para promover e impulsar a las revistas culturales independientes de la Ciudad.

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“Lo que sufrimos fue persecución constante: miedo, muchos juicios, que es una técnica que utilizaron todos para acallar a la prensa en la Argentina. Una nota que denuncia un hecho, aún teniendo las pruebas, uno tiene que sufrir el juicio, que es mucha plata del Estado y mucho poder. Lo hicieron los militares y lo hizo Menem: contrataban a grandes estudios para iniciarles juicios a diarios, revistas, gente que piensa distinto, porque ellos lo consideran peligrosos. Durante la dictadura me hicieron más de treinta juicios. Y me obligaban a hacer mucho gasto con abogados, para defenderme. Nunca me procesaron, fue una persecución constante gracias a la cual una vez por semana estaba en Tribunales”.

Esto le contaba Andrés Cascioli a La Bocina, una tarde calurosa de Diciembre de 2003. Casi seis años después, se fue de este mundo con una terrible certeza: la justicia, como concepto, no existe.

Arecia cuenta que, actualmente, su viuda e hija se encuentran obligadas a pagar demandas judiciales arbitrarias, luego de afrontar las deudas de una quiebra que originó el Estado, que nunca le otorgó pauta oficial a sus revistas.

En aquel reportaje, Cascioli decía que para ese tipo de publicaciones “el apoyo publicitario no existe. Para revistas creativas, que hacen denuncias políticas, no hay anunciantes”.

Abrumado por los juicios, Ediciones de la Urraca desapareció en 2001. Aunque Cascioli seguía soñando con reabrir otro espacio: “con la muerte de la Urraca desapareció un oficio, el de dibujante. Yo hacía revistas donde trabajaban mucho los dibujantes. El editor gráfico, el director gráfico, desaparecieron. Y bueno, vamos a tener que empezar todo de vuelta”. No pudo ser.

Ojalá que aparezcan revistas que sigan la senda de “Humor” o “El Periodista”. A la sociedad le hacen falta medios con espíritu crítico, con mirada punzante. Pero para que puedan sostenerse sin padecer como le pasó a Andrés, es que una decena de legisladoras y legisladores impulsan en la Legislatura porteña la Ley Cascioli de promoción y fomento a las revistas culturales independientes y autogestivas de la Ciudad de Buenos Aires.

La iniciativa busca saldar la deuda que el Estado porteño tiene con comunicación cultural. La presentación fue el pasado 19 de noviembre, frente a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, que fuera el histórico edificio de Ediciones de La Urraca, y que debió vender para hacer frente a los juicios.

En el acto participaron, entre otros, Carlos Ulanovsky y Miguel Grinberg.

Dijo Grinberg: “Durante la dictadura, bajo el paraguas de ediciones La Urraca, hubo gran cantidad de iniciativas de publicaciones independientes que no hubieran sido posibles sin la influencia de Cascioli”. Tal fue el caso de la primera revista cultural que editó Grinberg, “Mutantia”.

Finalmente expresó estar a favor de que la ley llevara el nombre de su compañero: Cascioli fue un estandarte de la publicación independiente. Este es un homenaje póstumo, pero un homenaje al fin“.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina