ADOQUINAZO. Rapidez para cobrar, ineptitud para dar servicio

En la medianoche del Lunes 10 de Julio, tres adolescentes apedrearon a los autos que circulaban por la Autopista 25 de Mayo, a la altura del peaje del Parque Avellaneda. Cuando uno de los que habían sido impactados se detuvo ante la cabina para pagar, le dijeron: “son 40 pesos”.

Si habría que calificar al servicio de autopistas que brinda el gobierno porteño a través de la estatal AUSA, las notas podrían ser: 10 a la hora de cobrar, 0 cuando se trata de atender a los automovilistas con problemas.

Así lo definió Carlos, sin decirlo; es uno de los catorce damnificados por tres adolescentes que tiraban adoquines (!!!) sobre los autos, mientras se filmaban.

El testimonio del automovilista roza lo bizarro y hasta lo ridículo:  “cuando llego a la cabina de peaje, con el stress propio del momento, luego de haber recibido un adoquinazo en el parabrisas, el empleado de la cabina me mira y lo único que me dice es: ‘son cuarenta pesos’. Después de tener que explicarle la situación, me mandó a la zona de detención, donde había dos policías. Ninguno de los dos se acercó a preguntar qué me había pasado, cuando era más que obvio que había pasado algo”.

Los coches se fueron sumando a esa zona, hasta llegar a catorce. Algunos con menos averías que otros. “Si el adoquinazo llegaba a pegar en un techo solar, hubiera sido un desastre”, reflexiona Carlos.

Horas más tarde, los noticieros de TV mostraban cómo los adolescentes tiraban los adoquines mientras se filmaban, desde un puente cercano a la Parroquia “Nuestra Señora de los Remedios”, del barrio Parque Avellaneda.

Pero la “diversión” duró poco: un patrullero llegó y los detuvo. Son pibes de entre 13 y 15 años. Pronto fueron liberados.

El hecho se suma a otro, ocurrido esa misma noche, en el Acceso Norte y General Paz. Mientras Daniel Angelici era entrevistado en los estudios de Fox Sports, en la pantalla de atrás (que muestra el estado del tránsito) se veía cómo una persona escondida tras un colectivo estacionado en la banquina, arrojaba piedras a los autos que pasaban.

¿Algún funcionario de seguridad tendrá algo que decir…?

Claudio Serrentino

Imagen: Infobae

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