Veredas rotas: la Defensoría intimó a Edesur y al gobierno porteño

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad intimó a la empresa Edesur, para que repare las veredas que dejó en mal estado. También pidió a los entes del Gobierno de la Ciudad que se encargan de controlar, que efectivamente controlen, y verifiquen los cierres definitivos en las veredas.

Si “las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo…”, las veredas no te digo nada. No se puede caminar. Mientras por un lado, el gobierno porteño dice ocuparse del “embellecimiento”, por el otro llegan las empresas, hacen un buraco, lo señalizan… y se van.

¿Para qué cerrar los buracos? ¿Para qué terminar el trabajo como corresponde, y dejarlo tal y como estaba antes de perforar la vereda? ¡Es más barato pagar la multa!

Así parecería ser el “modus operandi” de estas empresas contratistas de otras empresas privatistas, a las cuales les importa un comino que haya personas que no puedan caminar tranquilas. O peor: que haya personas que puedan lastimarse por los buracos a la intemperie que dejan en las veredas de Buenos Aires.

A este respecto, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad intimó a la empresa Edesur a que repare todas las veredas de la Ciudad de Buenos Aires que se encuentran deterioradas por tareas de mantenimiento de la red de suministro eléctrico.

Ahora bien: la estructura burocrática del Estado contempla organismos que controlan -deberían- y fiscalizan -también deberían- los trabajos que realizan las concesionarias de los servicios públicos.

Digo “deberían” porque de acuerdo al panorama cotidiano de nuestras aceras… Los funcionarios de estos entes deben caminar por otros barrios de otra ciudad. O quizás, caminen mirando al cielo, de puro soñadores (!!) que son (si es así, tienen muchísima suerte de no tropezarse con estos buracos…).

A estos organismos, la Defensoría también los intimó. A la Dirección General de Fiscalización del Espacio Público, le pidió que “controle y fiscalice el accionar de las empresas que realizan aperturas en la vía pública, que verifique la ejecución de los cierres definitivos, dentro de los plazos y bajo las modalidades previstas y que adopte las medidas necesarias cuando se registran incumplimientos”.

Y al Ente de Mantenimiento Urbano Integral, le recomendó que “observe las obras que llevan a cabo las empresas y asegure una buena conformación y conservación de las veredas“.

Algo que hace años que no pasa, de acuerdo al estado de las veredas porteñas.

Más o menos, desde que tengo uso de razón.

Claudio Serrentino

Foto: Defensoría del Pueblo de la Ciudad