Trilogía de Cine, Barrio y Resistencia

Mientras el cine móvil del gobierno porteño trae el cine a los barrios donde no hay cine y después se lo lleva, el microcine del Parque Avellaneda estuvo cerrado cuatro años, el cine El Plata, de Mataderos, está cerrado desde 2015, y el cine El Progreso, de Villa Lugano desde 2006.

La Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda reabrió el microcine de la Casona de los Olivera en agosto, la Coordinadora Vecinal en Defensa del Cine El Plata trajo a Alejandro Dolina a Mataderos también en agosto, y “El Progreso Cine”, con el Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales, de Munro, realizaron un cortometraje titulado “El sueño del progreso” sobre el cierre del cine El Progreso, en 2016.

El 2 de septiembre, los vecinos y trabajadores de la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque Avellaneda proyectaron en la Casona de los Olivera la película “Machuca” (2004) en la segunda fecha del Ciclo de Cine Sin Butacas, por los 20 años de la MTC. El 12 de agosto, había sido la primera fecha del ciclo y habían proyectado “La lengua de las mariposas” (1999).

El cartel del evento dice: “Nuestro microcine está cerrado hace cuatro años porque las butacas históricas fueron llevadas a refaccionar y no han sido devueltas. Queremos recuperar el espacio”.

El 23 de agosto, Alejandro Dolina presentó La venganza será terrible, en apoyo del reclamo de la Coordinadora Vecinal en Defensa del Cine El Plata, en el Club Glorias Argentinas, de Mataderos.

El “Negro” Dolina comenzó su programa con estas palabras sobre el cine del barrio: “Hace muchos años el Cine El Plata está cerrado, se viene reclamando la reapertura de este cine y la instalación allí de un centro cultural; pero hace diez años que se reclama y no sucede nada. Desde  octubre de 2015 la obra está paralizada, el cine cerrado y hay toda clase acciones destinadas a persuadir al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a cumplir con las obras. Nosotros también tenemos una especie, diría yo, de vicio, nos gustan todos los cines de barrio, nos gustan más de lo que tendrían que gustarnos, vamos a confesarlo de una vez, no tanto por las películas que allí daban ni tampoco por las supuestas actividades culturales que en otro tiempo no había. Es cierto que muchos cines se han convertido en garages, en supermercados, cosa que si eso es lo que quisieran los vecinos ya lo hubieran conseguido, alguien dirá: bueno, por qué no querer lo que resulta fácil de conseguir? bueno, no es nuestra política. Pero la verdad es que a nosotros no nos gustaban los cines ni por las películas, ni por los supermercados y religiones de toda índole que vinieron a sustituirlos, ni por los centros culturales tampoco, sino nos gustaban porque el cine era un lugar para pícaros, vamos a decirlo de una vez: hay personas que tuvieron su iniciación íntima en un cine”.

El 10 de diciembre, se estrenó en el Club Social y Deportivo Yupanqui, de Villa Lugano, el cortometraje documental “El sueño del progreso”.

El corto, realizado por los miembros del programa radial “El Progreso Cine” con los alumnos del Taller Experimental de Cine Documental del Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales, de Munro, puede verse por YouTube y cierra con la leyenda: “Por la apertura del cine El Progreso de Lugano y todos los cines de todos los barrios y por un progreso que signifique comunidad, territorio, naturaleza y cultura popular”.

 

Enrique Ricagno

Fotos: Enrique Ricagno