Andy Freire: “los porteños van a tener que vender sus autos”

En una visita a Versalles (que en realidad fue en un restaurant de Villa Real), el candidato a legislador Andy Freire aseguró que “en un futuro cercano, los porteños van a tener que vender sus autos” gracias a la política de PRO-Cambiemos en favor del transporte público. Reflexiones.

No suelo entrometerme en cuestiones electorales. Trato de no escuchar slogans, frases de campaña y jingles. Menos, de esta pobrísima campaña electoral, basada en lo que queda de la “grieta”. Que por supuesto, beneficia y agranda al oficialismo.

Pero esta vez, pudo más la necesidad de entender qué se trae el gobierno de Larreta con tantos parquímetros, maceteros, zonas calmas, carriles exclusivos y ciclovías.

Y pese a que los candidatos son amantes de las frases hechas -y los del PRO son especialistas en hablar sin definir nada- esta vez, el candidato Andy Freire me sorprendió.

El primero de la lista a legisladores porteños por Cambiemos, vino a “Versalles” pero le pifió por una cuadra, ya que el restaurant “Posada de los Virreyes” está en Villa Real. Okey, dejémosla pasar, no le pidamos precisiones de límites, porque son muchos barrios y el Google Maps todavía no marca las Comunas.

Lo cierto es que, en la visita del Viernes 6 de Octubre al supuesto Versalles “para escuchar sugerencias de los vecinos que mejoren su barrio”, el periodista Luis Alberto Serres (revista Mi Barrio) le preguntó cuál era la política de tránsito del gobierno PRO en la Ciudad de Buenos Aires.

Según Andy Freire, los cambios que encara la administración Larreta -más profunda que en los gobiernos de Macri- apuntan a que “en un par de años, los porteños dejen de usar el auto y se trasladen por el transporte público”.

Serres le remarcó la dicotomía: “por un lado, las fábricas producen autos y las concesionarias los venden, con toda la generación de trabajo que ello implica. Y por el otro, quieren que usemos el transporte público. ¿Qué hacemos con los autos?”

La respuesta de Andy Freire fue: “no lo usen, véndanlo”. Y amplió: “en el futuro, los porteños van a tener que vender sus autos”.

El periodista insistió con el mal funcionamiento del servicio de colectivos, que no es controlado por el Estado (ejemplo: en el Metrobus de Juan B. Justo, vienen cuatro 34 juntos, y después el próximo tarda 20 minutos), y que así, el tiempo que te ahorrás con el carril exclusivo del Metrobus, lo perdés esperando. Le preguntó al candidato si eso se va a corregir.

Andy no respondió.

¿EL FIN DE LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ?

Según las estadísticas, en la Ciudad de Buenos Aires se venden más de 100.000 automóviles cero kilómetro por año.

¿Qué industria va a absorber a los nuevos desocupados que generará el abandono del auto…?

Porque no sólo las fábricas y las concesionarias se verán afectadas: hay que sumarle seguros, comercios que venden repuestos, talleres, y múltiples derivados…

IGNORAR LA REALIDAD DEL TRANSPORTE PÚBLICO

Que los porteños vendan sus autos masivamente, implicará que también masivamente se sumen a colectivos, subtes y trenes.

Si actualmente, el transporte público, en horas pico (y en no pico también) está colapsado, con largas filas y largas esperas…

¿No deberían, primero, trabajar para ofrecer un TRANSPORTE PÚBLICO DE CALIDAD, RESPONSABLE, LIMPIO, QUE FUNCIONE A HORARIO, QUE LOS PASAJEROS NO SE CONVIERTAN EN SARDINAS, si es que logran subir…?

Y eso no se consigue ni con ciclovías, ni con parquímetros, ni con maceteros -y quedó demostrado- ni con carriles exclusivos de Metrobus: se logra CONTROLANDO a las empresas concesionarias, EXIGIENDO que cumplan con su tarea COMO CORRESPONDE.

Además, hay otro problemita. Buenos Aires ni empieza ni termina en la General Paz: el área metropolitana (AMBA) se extiende desde la rotonda de Alpargatas, en el Sur, hasta el Nordelta. Y por el Oeste, hasta la Serenísima (General Rodríguez). Es grandísima.

Cientos de miles de porteños y bonaerenses cruzan grandes distancias, todos los santos días, para trabajar, estudiar, hacer trámites.

Hay laburantes que viven en Santa Rita, pero tienen que ir hasta La Lucila; otros, son de La Boca y estudian en La Matanza. ¿En serio pretenden toda esa gente no use más el auto?

Además, hay zonas de la Ciudad que directamente, no están conectadas entre sí: para ir, por ejemplo, de Rivadavia y Segurola hasta Cuenca y Beiró, hay que tomar dos colectivos.

Entre ambos puntos no habrá más de 35 cuadras de distancia, pero… hay que perder 20 minutos para esperar los bondis, más el viaje, con barrera de por medio.

Este plan no está pensado para que los porteños viajen mejor, al contrario. Es más de lo mismo… y peor: es un maquillaje que les brinda mejoras a los colectiveros (por el carril exclusivo andan mejor); pero no redunda en un mejor servicio a los pasajeros.

Lo de dejar el auto, más que una consigna de campaña, es una idea extraída de otra ciudad. Es de una irrealidad que asusta.

Claudio Serrentino

Foto: Twitter Andy Freire

 

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