Desde la madrugada, un gran operativo fue montado por la Policía de la Ciudad, para desalojar a los manteros de Liniers. Sacaron casi 500 puestos de venta ilegal. «Mañana volverán con sus mantas», aseguró la agrupación Vendedores Libres.

Las primeras horas del 12 de Enero fueron agitadas en los alrededores del centro comercial de Liniers.

Todavía era noche cerrada cuando empezaron a llegar carros hidrantes, patrulleros, carros de asalto y micros con policías.

Alrededor de las 7, empezaron a arribar los manteros y se anoticiaron de la novedad. Intentaron organizarse para cortar la avenida Rivadavia, pero la policía se los impidió.

Los pocos manifestantes -alrededor de 20 o 30- exhibían pancartas que decían «No somos mafia» y «Queremos trabajar».

El operativo había sido ordenado por el Fiscal General de la Ciudad, Luis Cevasco. Informó que fueron desalojados 475 puestos de venta ilegal.

«No hubo negociaciones con los manteros. La gran mayoría de los manteros es gente que es explotada por organizaciones dedicadas al tráfico de inmigrantes, como es el caso de los senegaleses, peruanos y bolivianos. Son traídos no como migrantes naturales que vienen a trabajar de manera legal, sino para trabajar en la clandestinidad. Les suministran la mercadería, les asignan el lugar, manejan situaciones de corrupción para esto», dijo Cevasco a la prensa.

Durante el operativo se secuestraron «53 bultos con mercaderías, 20 carros de supermercado, 2 cerramientos, 3 puestos de diarios, 1 parrilla móvil, 100 cajones de madera, 1 baño químico utilizado como depósito, 30 caballetes, 20 tablones de madera, 30 letreros sobre postes, 10 anclajes de hierro, 5 pancheras, 44 sillas, 2 conservadoras, 1 freezer y un toldo», informó el Ministerio Público Fiscal.

El Fiscal aseguró que los manteros cuentan con salida laboral: «aquellos que quieren insertarse en el comercio regular pueden ser contratados por organizaciones como la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) o similares. Se los capacita para trabajar en materia textil o como vendedores. Hasta donde sé, todavía no se les ha ofrecido un lugar, de eso debe encargarse el Gobierno de la Ciudad».

Mientras tanto, la organización Vendedores Libres asegura que «con el desalojo de los manteros de Liniers hoy, nada ha cambiado: Al igual que el resto de los manteros expulsados desde Florida el 2012(pasando por Pompeya, Belgrano, Once, Flores, Caballito, etc) Todos los vendedores han vuelto a la calle«.

Según esa agrupación, «Desde mañana, los vendedores expulsados hoy, buscarán su nuevo lugar en Once, en Flores, en el centro; muchos cruzaran la General Paz para tender sus mantas».

Claudio Serrentino

Foto: Ministerio Público Fiscal