El Canal en la Ciudad también cayó en la «volteada»: Rodríguez Larreta se suma a la «limpieza» iniciada por el Presidente en los medios públicos nacionales: despidos y «custodia» policial. 

Si hay pequeños pueblos y ciudades que pueden sostener, orgullosamente, su canal local… ¿Cómo es que el Estado porteño, que maneja uno de los presupuestos más abultados del país, no puede…?

Es una pregunta que no tiene respuesta. Al menos, las autoridades del Gobierno de la Ciudad no dicen nada al respecto. Oficialmente. Pero…

En silencio, hacen. Ya echaron a 24 trabajadores, y salvo el personal jerárquico, el resto tiene la entrada prohibida.

La política del PRO respecto al Canal de la Ciudad es muy curiosa: sus transmisiones empezaron en 2003. En la campaña electoral de 2007, Macri había prometido «cerrarlo porque tiene cero rating», ignorando -a sabiendas- que la función de un canal público no es la misma que la de una empresa privada que hace televisión.

Sin embargo, durante su gobierno, llegaron a contratar a figuras del espectáculo, como Laura Oliva, José María Muscari, Martín Seefeld y Diego Pérez (quien incluso, ganó un Martín Fierro en 2017 con su programa «Pantagruélico»). En 2015, los programas del canal obtuvieron seis nominaciones a los Premios Fund TV, con las cuales hicieron «bandera», obviamente (una especialidad de esta gestión).

Este año, con más de 222.000 millones de pesos de presupuesto, Rodríguez Larreta decidió abandonar a su suerte un emprendimiento televisivo que durante 14 años les ha costado mucha plata a todos los porteños.

El 2018 empezó mal para los trabajadores del Canal: 24 despedidos. El sindicato ATE denunció que los mismos fueron «arbitrarios, contra gente que es activa en la asamblea».

En una marcha realizada el 11 de Enero pasado, el delegado Ezequiel Díaz reclamó además: «tiene que haber libertad ideológica y libertad de acción gremial».

La máxima autoridad del canal es Eduardo Cura, quien decidió poner al aire una «programación de emergencia».

Además, prohibió el ingreso de los trabajadores a sus puestos. Cura sabe que muchos de ellos son precarizados, los hicieron inscribir como monotributistas y le facturan al Canal. Una inmoralidad impulsada desde el mismo Estado.

Cura había despedido a 5; luego, amplió la lista y echó a 19 más, por haber adherido a las medidas de fuerza impulsadas por el sindicato. El funcionario decidió, además, impedir la entrada de los trabajadores: sólo puede ingresar el personal jerárquico.

La sede del canal -Guardia Vieja 3334, barrio del Abasto- está custodiada por la policía.

Con estas medidas, el Jefe de Gobierno se «solidariza» e imita al Presidente, y deja en banda a decenas de trabajadores, quienes así se convierten en una simple variable de ajuste.

Durante la noche del 31 de Enero, desde las 20, los trabajadores del Canal de la Ciudad «velarán» a su lugar de trabajo: cumple 14 días cerrado.

Claudio Serrentino

Foto: @AsambleaCanalCiudad