El Ministro de Justicia de la Nación y el Jefe de Gobierno de la Ciudad anunciaron el traslado de la cárcel de Devoto «para 2020», luego que se construya un nuevo sector del penal de Marcos Paz.

El predio penitenciario lleva 81 años en el barrio, y los vecinos ya escucharon varias promesas como esta.

Antes que la obra concretada, mucho antes incluso que la licitación (que sería el primer paso legal) viene la promesa. Y con ella, la foto, la noticia «gancho» que garantizará minutos en los grandes medios.

Y también, la confusión. Crónica TV anunciaba ayer «Comienza el traslado de la cárcel de Devoto», cuando en realidad, sólo fue un anuncio. Nada en firme, todavía.

Permítanme el beneficio de la duda. Pero ya estoy escaldado con tantas promesas. Viví cerca de la cárcel y participé de las marchas organizadas por «Devoto sin cárcel». Publiqué muchísimas notas y seguí de cerca toda la información disponible sobre el tema.

Y siempre faltaron cinco para el peso, siempre hubo un «pero». Nunca se concretó.

Sobre el final del gobierno de Menem (¡estoy hablando de hace 20 años!) había surgido un rumor sobre el traslado, que luego se transformó en un plan sobre el futuro del predio, en el que los vecinos plasmaron algunas de sus ideas.

Quedó en eso, en palabras que poco tiempo después, se las llevó el viento.

Pasó el malón de finales del 2001, y durante el gobierno de Néstor Kirchner, se demolió la cárcel de Caseros, penúltima prisión en el ejido urbano de la Ciudad.

En 2010, en uno de los tantos actos vecinales para reclamar el traslado de la cárcel, participó el entonces Director del CGPC 11 (hoy, Presidente de la Junta Comunal 11) Carlos Guzzini. Entonces, La Bocina lo había entrevistado, aquel testimonio todavía puede verse en You Tube.

Aquel gesto indicaba que el gobierno porteño, a cargo de Mauricio Macri, estaba de acuerdo con el reclamo vecinal. «Pero no podemos hacer nada, la cárcel es federal y el terreno es de la Nación».

En 2011, la Presidente Cristina Kirchner prometió (maldito verbo) la construcción de un penal en Mercedes. Lo hizo en un acto en la provincia de Salta, donde compartió el acto con el gobernador Urtubey (ver la nota en Página/12).

Aquella promesa se fue diluyendo, la obra del penal en la localidad de Agote (pueblo vecino a Mercedes) sólo avanzó en 6%, según habían informado fuentes del Ministerio de Justicia en 2016.

Hace un año y medio, esa dependencia declaró que «sigue en pie la mudanza de la cárcel a la zona de Agote, en el partido de Mercedes, tal como fue establecido en 2011. Sin embargo, advierten que eso demandará no poco tiempo, ya que hasta ahora sólo se ejecutó un 6% por ciento de la obra, lo que da lugar a un plazo de por lo menos tres años para su terminación» (ver la nota en Clarín).

CAMBIA… TODO CAMBIA (LAS PROMESAS TAMBIÉN)

Ahora, el panorama cambió por completo. Pero no porque haya cambiado el signo político del gobierno, ni siquiera cambió el funcionario. Carlos Garavano era y sigue siendo el Ministro de Justicia; Horacio Rodríguez Larreta, era y sigue siendo el Jefe de Gobierno.

Fue Garavano quien anunció, el 12 de Marzo de 2018, que “gracias a la colaboración del Gobierno de la Ciudad hemos firmado un convenio mediante el cual nos comprometemos a avanzar en la construcción de una cárcel nueva en Marcos Paz, para lo cual el Ministerio de Justicia da los terrenos”.

Según fuentes de la Comuna 11, el llamado a licitación recién se hará el próximo 1º de Agosto. Y el inicio de obra luego de otorgada la licitación será «inmediato».

Los 1.800 internos del penal van a ser llevados al nuevo establecimiento -anexo al Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz- con una superficie cubierta de 65.653 m2 en un predio de 120 hectáreas.

Según la estimación oficial, el traslado de los últimos internos va a finalizar en Septiembre de 2020.

Mientras tanto, mientras los vecinos de Devoto celebran… ¿qué pasará con la cárcel de Agote? Mucha plata invirtió el Estado en todo el proceso, desde el proyecto hasta el inicio de la obra. ¿Para…?

EL FUTURO DEL PREDIO

Distantes quedaron aquellos años en que los vecinos de Villa Devoto soñaban planificando el futuro del predio.

Por ahora, el único que definió algo sobre el futuro fue el Gobierno de la Ciudad: dos tercios serán destinados a espacios verdes, y un tercio para «construcción de viviendas de no más de seis pisos».

La plata que se recaude por la venta de los terrenos, será destinada a la construcción de la nueva cárcel de Marcos Paz. «Costo cero para la Ciudad», celebra Larreta.

Según la Comuna 11, se elaborará un «plan maestro». Ni Guzzini ni el Jefe de Gobierno hicieron referencia alguna a la participación vecinal para definir el destino futuro del predio, por lo cual se deduce que el mismo será cocinado en una oficina del centro.

Lejos de miradas molestas, comentarios agudos, y todas esas malas costumbres de los vecinos que pretenden decidir cómo vivir en su propio barrio.

El Presidente de la Comuna 11 tratará de colar alguna sugerencia: «me gustaría agregar algunas cosas: que se conserve algo del edificio para montarlo como museo porque en la Comuna no tenemos museo y  para que la gente sepa que en medio de la Ciudad había una cárcel como ésta».

Ojalá lo escuchen. Ojalá él logre que los vecinos puedan participar.

Mientras tanto, mientras algunos ya descorchan la botella y preparan las copas para brindar, me pregunto por qué se hizo el anuncio del traslado 6 meses antes del llamado a licitación.

El Jefe de Gobierno declaró que «es un día histórico para la Ciudad de Buenos Aires y para todo el barrio de Devoto».

Perdón por mi escepticismo, construído a fuerza de tantas promesas incumplidas, pero el día histórico será cuando todo lo que dijeron en el acto, para la foto, se convierta en hechos concretos, para los vecinos.

Claudio Serrentino

Foto: GCABA