El debate por la legalización del aborto fue la nueva excusa de un grupo neonazi, para incitar a la violencia. Dos locales del Partido Obrero fueron agredidos, en La Paternal y Villa Urquiza.

Los defensores de la legalización del aborto, y los que están en contra de esa medida, pudieron manifestarse por las calles de Buenos Aires con total libertad.

Los primeros lo hicieron frente al Congreso, los segundos en Palermo. Es sólo el inicio de un debate profundo que debe dar la sociedad.

Con respeto y con educación, ambos sectores pueden exponer sus argumentos, y escuchar los argumentos de los otros.

Pero eso no es lo que quiere el grupo neonazi que atacó dos locales del Partido Obrero.

Es evidente que ese grupo no entiende -no quiere entender, no lo admite en su ideología- las normas elementales de la democracia, de la que sin embargo se sirve a la hora de obtener fondos electorales.

El Partido Obrero, a través de un comunicado, acusó a «Miembros de la banda neonazi de Alejandro Biondini» por agresiones sufridas en sus locales partidarios de La Paternal y Villa Urquiza.

En un local, dejaron una nota que decía La brecha se termina cuando no haya mas surdos (sí, con ‘s’).

En Villa Urquiza, «pegatinaron la fachada del local con afiches con imágenes de fetos y con leyendas negacionistas sobre la dictadura», donde -además de la agresión- las faltas de ortografía se prolongaron en los mensajes.

«Se trata de un ataque a la lucha de las mujeres por sus derechos, que le ha impuesto sus reclamos al gobierno, el poder político y a la Iglesia. Denunciamos estos ataques y redoblaremos la pelea por la conquista de este derecho fundamental”, declaró la dirigente del PO Vanina Viasi sobre la agresión sufrida en los locales partidarios.

«Desde la Legislatura llamaremos a repudiar este accionar, y responsabilizaremos al Ministerio de Seguridad sobre la seguridad de las y los militantes que luchan por los derechos de las mujeres«, dijo el legislador Gabriel Solano.

Claudio Serrentino

Foto: Partido Obrero