El Jefe de Gobierno utilizó el finde XXL para iniciar una gira por Finlandia, Suecia y Noruega. En Helsinki prestó atención al sistema educativo. Mientras que en Estocolmo, estudió el sistema de termovalorización, que convierte la basura en energía.

Mientras los docentes porteños siguen negociando paritarias y estudian la posibilidad de iniciar nuevos paros, el Jefe de Gobierno Rodríguez Larreta recorre los países nórdicos.

EDUCACIÓN EN FINLANDIA

En Helsinski, se reunió con su par, el alcalde Jan Vapaavuori. Visitó una escuela modelo con orientación académica en emprendedorismo; se reunió con autoridades de centros de formación docente, y con Petri Kääriäinen, vicepresidente del sindicato docente más grande de Finlandia.

«El sistema educativo finlandés es uno de los más innovadores del mundo, en parte porque tienen una formación docente de excelencia, En Finlandia, los maestros de primaria y secundaria tienen formación universitaria. Es el camino que queremos recorrer en la Ciudad con la UniCABA, que busca prestigiar a los docentes y darles una formación de calidad», afirmó Rodríguez Larreta desde la lejana ciudad finlandesa.

Hubo, por supuesto, un aparte para un tema que apasiona al gobierno porteño: la suba de impuestos. «Es un sistema progresivo en muchos aspectos, con altísima presión tributaria,  pero excelente Salud y Educación«, contó Larreta sobre el modelo finlandés.

(Acotación al margen: en Buenos Aires ya existe la presión tributaria altísima -aunque regresiva, pagan más los que tienen menos-, faltaría la mejor parte, la de la excelencia).

QUÉ HACER CON LA BASURA

El problema de los residuos que genera Buenos Aires es grave: son 6.700 toneladas diarias de residuos.

Pese a que la ley de Basura Cero ordena que los rellenos sanitarios  vayan disminuyendo, en 2017 aumentó ese caudal en 0,6%.

Por estos días, se está debatiendo en la Legislatura un proyecto para volver a incinerar los residuos. Matias Tombolini -ex candidato de Massa y actual presidente del Consejo Económico y Social de Buenos Aires- se manifestó a favor del proyecto de ley que impulsa la iniciativa de valorización energética de residuos.

Mientras en la Ciudad se discute, Rodríguez Larreta hurga en la experiencia sueca. Fue recibido por Karin Wanngård, alcaldesa de Estocolmo; según la información oficial «intercambiaron experiencias en materia de gestión ambiental y desarrollo urbano».

Allí, el Jefe de Gobierno se interiorizó sobre el proceso de termovalorización, que transforma basura en energía.

A diferencia de las antiguas incineraciones, este sistema no contamina y apenas expulsan un leve vapor que no generan ninguna molestia. De hecho, hay plantas de termovalorización instaladas en los barrios más «chetos» de Estocolmo, y no generan ninguna molestia.

«El vapor que expulsa la planta es de una pureza incluso superior a nuestra agua potable», explicó la vicealcaldesa a Larreta.

Datos a tener en cuenta: en Estocolmo viven menos de un millón de personas, en Helsinski 600.000. En Buenos Aires viven tres millones, y es transitada diariamente por más de 10 millones de personas.

Claudio Serrentino

Foto: Gcaba