Ante un salón colmado, los Medios Barriales manifestaron en la Legislatura su preocupación por el ataque del gobierno porteño al sector. Se leyeron centenares de adhesiones. En la reunión participaron los legisladores Roy Cortina, Mariano Recalde, Gabriel Solano y Leandro Santoro.

El Ejecutivo y la Justicia pretenden acallar a muchas voces al mismo tiempo. Voces cercanas a los vecinos, y que ayudan a amplificar sus reclamos. Voces que no pueden ser digitadas «a piaccere» por el poder de turno, porque acceden a la pauta publicitaria oficial después de cumplir varios requisitos impuestos por una ley.

Estos emprendimientos son sostenidos, producidos y difundidos con mucho esfuerzo. Y ciertamente, son apreciados por el público. Doy fe de ello, después de 32 años de trabajo en Floresta y alrededores.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, mientras por un lado aumenta el gasto en publicidad, por el otro reduce arbitrariamente el valor de la pauta publicitaria oficial en los medios barriales.

La jueza Paola Cabezas Cescato, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 11, ni siquiera se tomó la molestia de hojear el expediente por el que 58 integrantes del Registro de Medios Vecinales le solicitaban un recurso de amparo.

«No ha lugar», dijo rápidamente; y de inmediato centenares de trabajadores -periodistas, editores, locutores, operadores, imprenteros, vendedores de publicidad, repartidores, fotógrafos- empezaron a temer por sus fuentes de trabajo.

La pauta publicitaria oficial no es la única fuente de ingresos de estos medios. Pero ayuda, y mucho. No a crecer, pero sí a subsistir. Larreta rebajó la pauta de los barriales en un 17%, y los rumores que salen de la Subsecretaría de Medios afirman que ese no será el único recorte.

Si a esto se le suma que los medios barriales son vitales a la hora de conectar al barrio entre sí, y al barrio con otros barrios Si sólo los medios barriales le garantizan a cualquier vecino el vital derecho a la información -servicio que ninguna gigantesca corporación mediática puede brindar-, y con ello, el derecho a decidir cómo vivir en su patria chica… El daño económico, social y cultural que pueden provocar Horacio y Paula, es muy grande.

Pero la Legislatura quiere defendernos. Por eso, en 1997 habían sancionado la Ordenanza 52360, en 2007 la ley 2587, y el año pasado la ley 5919.

Fue muy emotivo, estar en la mañana del 11 de Abril, en el Salón Juan Domingo Perón de la Legislatura, junto a un nutrido grupo de gente -entre editores, periodistas, locutores, operadores, etc.- defendiendo la causa.

Y también fue muy emotivo ver a Marina Bussio (Horizonte de Caballito) y Luis Alberto Serres (Mi Barrio de Villa Real) leer los centenares de adhesiones que reclaman terminar con esta injusticia. ¡Con ellos dos, y un puñado de colegas, empezamos esta historia hace… más de 20 años!

El Dr. Jonathan Valdivieso (Observatorio del Derecho a la Ciudad) resumió la parte legal del reclamo y la intencionalidad del gobierno con esta medida: «busca acallar a los medios barriales, justo cuando se viene el debate de la ley del año, la reforma del Código de Planeamiento Urbano».

Dijo que la jueza Cescato «dejó la puerta abierta para que el gobierno profundice esta injusticia», y espera que «la Cámara de segunda instancia corrija esta situación arbitraria e ilegal«.

El legislador Roy Cortina (Partido Socialista) manifestó su solidaridad con los medios barriales, y planteó una iniciativa suya para fortalecer al sector.

Mariano Recalde, diputado por Unidad Ciudadana, dijo a su turno que «esta medida repite el modus operandis de Cambiemos, dice una cosa y hace otra: el año pasado impulsó y sancionó la ley que establece el Día de los Medios Vecinales, y ahora les rebaja la pauta. Cinismo total«.

Cerró la conferencia el legislador Gabriel Solano (FIT), quien hizo referencia a los ataques del gobierno de Cambiemos a la prensa, y afirmó que «esta medida va en ese mismo camino».

También estuvo presente el diputado Leandro Santoro.

Los colegas de FM La Patriada pidieron la palabra para manifestar su solidaridad, y plantearon la inquietud de las radios agrupadas en FARCO (Federación Argentina de Radios Comunitarias) «porque están quitando licencias a emisoras que cumplen un papel importante en las comunidades donde trabajan y viven».

A los pocos minutos de subir a las redes sociales una foto de la reunión, el amigo Ricardo Fragoso publicó un comentario en Facebook, en el que afirma que «los medios barriales son los únicos genuinos y transparentes».

¿Será por eso mismo que dos poderes quieren acallarnos…?

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina