El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, anunció la quita del impuesto a los Ingresos Brutos en el agua y el gas, «para seguir la iniciativa que nos planteó el presidente Mauricio Macri a todos los distritos de la República Argentina». También repartirá bombitas LED.

«Su mejor alumno», es una de las grandes películas argentinas de todos los tiempos. Trata sobre la vida de Sarmiento. Un impresionante Enrique Muiño interpreta al prócer; y su hijo Dominguito estuvo a cargo del no menos actorazo Angel Magaña, relatan la historia que fue dirigida por otro prócer argentino del cine: Lucas Demare.

Definitivamente lejos de estas genialidades, embarrados por el lodo de la política y la miseria del ajuste sin fin, Rodríguez Larreta busca un protagónico en la zaga de «Su mejor alumno» versión Cambiemos.

Está compitiendo por el papel codo a codo con María Eugenia Vidal.

El presidente pide a provincias y municipios -desde Vaca Muerta- que bajen los impuestos provinciales en las facturas de los servicios públicos.

En una reacción que mezcla la diligencia con la obsecuencia, apenas Macri terminó su discurso, Maru Vidal convocó a los medios para anunciar la eliminación de impuestos provinciales a los servicios públicos.

Por diligencia, obsecuencia, o por lo que sea, Vidal se anotó un poroto entre los usuarios. La medida significará una baja del 15,7% en la luz, un 6,3% en gas y un 6,2% en el caso del agua. Algo es algo.

De este lado de la General Paz, Horacio Rodríguez Larreta tardó un poco más en reaccionar. Pero busca empardar a la gobernadora. Todo sea por el ansiado papel.

En relación a las tarifas de los servicios públicos, aseguró que se hará «el esfuerzo de llevar a cero los ingresos brutos del agua y del gas». Medida que le significaría resignar $ 1.500 millones. No es mucho para un distrito que gasta más de $ 200.000 millones.

Otra de las medidas anunciadas para interpretar a Dominguito, es una que repite frecuentemente en sus actos y conferencias de prensa: el cambio de las luminarias con tecnología LED «significa un ahorro energético del 40%». Está bueno, pero de tanto repetirlo, ya no es noticia.

Aunque el jefe de gobierno va por más, y retoma una experiencia que se hacía en tiempos de Cristina: «vamos a distribuir de forma gratuita cinco millones de bombitas LED para los vecinos. Gracias a esto, una familia puede ahorrar hasta un 15% el costo de su factura».

Esa también es buena: los que menos tienen no llegan a comprarlas, porque son más caras.

Ahí están. En pleno casting, buscando seducir a Macri/Muiño. Y de paso, tratando de disimular el golpazo al bolsillo que implican los tarifazos.

Claudio Serrentino

Imagen: película «Su mejor alumno»