Tras la represión desatada sobre los trabajadores del subte, el diputado Mariano Recalde resaltó que «el Gobierno de la Ciudad ordenó la represión cuando los trabajadores estaban reiniciando el servicio».

Rodríguez Larreta sigue en su campaña por mostrarse como el alumno más aplicado del presidente Macri. Recurre a la receta de la represión para castigar a los trabajadores -en este caso, del subte- que reclaman por sus derechos.

La fórmula del «primero dispare y después pregunte» fue instalada de hecho por el primer mandatario, cuando recibió al policía Chocobar y resaltó su actitud (el agente disparó contra un supuesto delincuente por la espalda).

Larreta reconvierte la idea y la profundiza; ya no contra supuestos delincuentes, sino sobre honestos laburantes, cuando ordena desatar la ira policial sobre los trabajadores del subte.

Pero lo peor del asunto es que los metrodelegados, al momento de la represión, iban a deponer su actitud.

Así lo informó el diputado Mariano Recalde en un reportaje radial: «el Gobierno de la Ciudad ordenó la represión cuando los trabajadores estaban reiniciando el servicio, lo que demuestra que no le importan los usuarios afectados«.

El legislador de Unidad Ciudadana resaltó que  «el objetivo del gobierno es congelar los salarios, por eso actúa con tanta violencia y tanta dureza con los sindicatos que pelean contra el techo paritario».

La crisis en el subte es profunda, y en el epicentro del conflicto está la representación gremial ilegal de los metrodelegados.

El ministro coordinador del gobierno porteño, Felipe Miguel, resaltó en conferencia de prensa que «los metrodelegados reclamaron en la Justicia recorriendo diferentes instancias, y fue la Corte Suprema quien les falló en contra y les dijo que no pueden negociar paritarias, y nos dijo también a nosotros que no podemos negociar paritarias con ellos».

Si el argumento es válido, la pregunta es por qué aplicar una violencia inusitada sobre un grupo de trabajadores que estaban deponiendo su actitud.

Hubo 16 detenidos; la conductora Mónica Berruti, de la línea H, fue golpeada por la Policía de la Ciudad en la estación Las Heras.

Claudio Serrentino

Foto: Revista El Abasto