Cerca de doscientas organizaciones vecinales y sociales de la Ciudad, se manifestaron en contra de la modificación al Código de Planeamiento Urbano, propuesta por el Jefe de Gobierno. Sostienen que el proyecto «no surgió de una participación ciudadana real».

El Código de Planeamiento Urbano define, literalmente, qué tipo de Buenos Aires se va construyendo a futuro. Especifica en qué zonas pueden construirse edificios, en cuáles se les da prioridad a los espacios verdes, y varios aspectos fundamentales al respecto.

El año pasado, el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta envió a la Legislatura un proyecto de ley para modificarlo. En las reuniones que realiza por los barrios, Larreta sintetizó la idea de la reforma:

«Toma como base lo que ya está. Si es un barrio es de casas bajas, no pueden construirse torres. Y sí pueden hacerse donde ya hay«.

Pero alrededor de doscientas organizaciones sociales y vecinales se oponen a este cambio.

En una nota presentada al Vicejefe de Gobierno Diego Santilli (Expte. 1490-P-2018), este colectivo le hizo llegar un «Manifiesto en rechazo al tratamiento legislativo del nuevo Código Urbanístico y nuevo Código de Edificación».

En ese manifiesto, sostienen que «estos Proyectos de Ley no surgieron de un participación ciudadana real, adecuada y eficaz tal como lo establece la Constitución de la Ciudad y el Plan Urbano Ambiental. Son una clara muestra de la falta de reconocimiento de las aspiraciones de la comunidad».

Según el escrito, esta reforma propuesta por el Ejecutivo no está basada en análisis previos, ya que «no existen estudios de ningún tipo sobre las problemáticas actuales de la ciudad, ni del estado de situación de cada uno de los servicios públicos y la calidad de vida de sus habitantes. No están contemplados ni mínimamente en estos proyectos cuestiones como: la crisis ambiental y habitacional, las privatizaciones y ventas de inmuebles públicos».

Para las ONG’s firmantes, lo primordial es actualizar «el Plan Urbano Ambiental y aprobarse por ley su Modelo Territorial. Su actualización es obligatoria cada 5 años y está pendiente desde el año 2014. El Modelo Territorial nunca se aprobó. Debe iniciarse el proceso con una evaluación y diagnóstico participativo de lo que ocurrió en la ciudad en las últimas dos décadas y su estado actual».

El manifiesto asegura que en realidad, la propuesta de Larreta no es un Código Urbanístico, «sino un Código Inmobiliario», ya que sólo se preocupa por la capacidad constructiva de las parcelas. 

Y recuerdan por qué: fue un plan anunciado cuando Macri era Jefe de Gobierno: «El Código Urbanístico tiene como horizonte poblacional que en la ciudad vivan 6 millones de habitantes. Los funcionarios justifican esta decisión con la descripción de que durante el día en la ciudad conviven 6 millones de personas pero sólo duermen en ella 3 millones. La solución para el gobierno es lograr que los otros 3 millones de personas duerman en la ciudad justificando de esta forma el eje arquitectónico del Código Urbanístico y del Código de Edificación que es el aumento generalizado de la capacidad constructiva en la ciudad».

Las organizaciones firmantes reclaman que se cumpla con lo establecido en la Constitución de la Ciudad. Por eso, piden que «se garantice nuestro derecho constitucional a la Democracia Participativa y a una PLANIFICACIÓN URBANA CIUDADANA que supere la planificación monopolizada por intereses económicos que no respeta la democracia participativa y las comunas. Las Comunas y sus Consejos Consultivos Comunales son los espacios institucionales participativos por excelencia con que cuenta la ciudad para decidir democráticamente qué ciudad desean construir sus habitantes para vivir. La ciudad es de todxs, es inadmisible que sea utilizada como materia prima para el negocio de unos pocos».

Claudio Serrentino

Fuente: Observatorio del Derecho a la Ciudad

Foto: Tripadvisor