Nos dirigimos a todos los vecinos de Floresta, interesados en la conservación de nuestro barrio, a fin de informarle lo siguiente:

La ONG Salvar a Floresta naciò en Diciembre de 2009, de la iniciativa de un grupo de vecinos preocupados por el avasallamiento de la identidad barrial.

Nos alentaba la ilusión de conseguir una protección legal. Asi fue como se juntaron firmas, se asistió a las Audiencias Publicas, y finalmente se logró la sanción de la ley 3507 que determina el Area de Protección Histórica (APH) 53, Floresta, en Julio de 2010.

Esta ley define un polígono dentro de un ámbito de valor histórico en el entorno de la estación Floresta con zonificación RIbII, e incorporando un listado de inmuebles catalogados del distrito APH.

En Diciembre de 2010 se cataloga con nivel de protección cautelar al cine Gran Rivadavia sito en avenida Rivadavia 8638 (ley 3681/10) con gran participación vecinal y recolección de firmas.

En Mayo de 2014 se publica la ley 4975 incorporando un nuevo listado de inmuebles catalogados con nivel de protección estructural y cautelar dentro y fuera del APH53. Se incorpora a esa protección la escultura «La columna de la vida», del maestro Antonio Pujía, Ciudadano Ilustre y vecino de Floresta, la Plaza Velez Sarsfield con el mástil central del escultor Luis Perlotti.

Hemos hecho seguimiento de cada una de las disposiciones de la DGIUR (autoridad de aplicación en el APH) y nos reunimos con sus autoridades.

Participamos en audiencias con funcionarios del ministerio de Desarrollo Urbano, con el Consejo del Plan Urbano Ambiental , Defensoría del pueblo, legisladores. Siendo las autoridades de la CABA quienes finalmente con su poder de policía debería aplicar la ley.

Transcurridos los años, y con la partida de gente muy valiosa, se fue perdiendo, en el duro desgaste de una lucha desigual, el impulso inicial. Esto nos llevo a desarmar la estructura administrativa de Salvar a Floresta.

El costo de sostenerla siempre corrió por cuenta de los asociados y se fue haciendo cada vez mas difícil. Queda entonces en el espíritu de los vecinos, la guarda del barrio y su identidad.

Queremos agradecer, en primer lugar, el apoyo de los vecinos que nos siguieron en la utopia de conservar un pedazo de historia de la ciudad, a las valiosas personas que pasaron por la CD de SaF, a la iglesia de La Candelaria que nos brindó su espacio para las reuniones semanales y a todos los medios barriales que se hicieron eco de nuestras actividades.

Seguiremos atentos y ocupados desde otro lugar, esperando la participación de los vecinos en forma independiente, en la defensa del querido barrio de Floresta, y de las leyes, que están sobre personas e intereses.

Salvar a Floresta