Despues de varias promesas, frustraciones y postergaciones, empezaron los trabajos para remodelar el centro comercial de la avenida Segurola.

El pedido arrancó hace más de 10 años, cuando el centro de comerciantes de la avenida Segurola iniciaba sus actividades. Le pidieron al entonces jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, y después de arduas negociaciones, hubo algunas farolas instaladas.

Pero en aquel entonces, lo que les tocó en suerte no era la misma remodelación de otro centro comercial cercano, el de la avenida Jonte. Los de Segurola decían que los discriminaban, porque allí habían instalado bancos y estacionamiento para bicicletas.

El reclamo siguió a lo largo de los años. Durante el gobierno de Macri, hubo varios amagues de concretar la reforma, pero sin suerte.

De hecho, en la página oficial del Gobierno de la Ciudad, todavía puede verse la información sobre una reunión en la que participó el presidente comunal de entonces, Agustín Ferrari, con funcionarios de la Secretaría de Atención Ciudadana, la Asociación de Comerciantes, Industriales y Profesionales de Floresta Norte y Vélez Sarsfield, y representantes de FECOBA.

Aquella promesa ocurrió en Mayo de 2014, hace más de cuatro años.

La tarea de lobby de la Asociación de Comerciantes fue fundamental, a lo largo de estos 15 años, para conseguir que el gobierno prestara atención al centro comercial, e incluyera la remodelación entre las obras públicas de 2018, en la misma tónica que las reformas en Jonte y en Lope de Vega.

Finalmente, luego de la fallida inauguración del centro comercial de Monte Castro, el 23 de Julio pasado (nada de público; apenas concurrió Rodríguez Larreta, representantes de FECOBA y del centro de comerciantes de Monte Castro), el lunes 6 de Agosto comenzaron las obras en el centro comercial de avenida Segurola.

Habrá recambio de veredas (no de todas, sino de las que están en malas condiciones), colocación de farolas y bancos, estacionamiento para bicicletas, señalizaciones y -si va a hacerse como en Jonte- los cables aéreos pasarán bajo tierra.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina