Pese al plan oficial que intenta borrar las identidades barriales, hay vecinos que siguen organizándose para recordar y homenajear a sus antecesores del pago chico. Hace años que la Comuna 10, oficialmente, no celebra el aniversario de ninguno de los seis barrios que la integran.

Este año, como los anteriores, la única mención es un banner en Facebook. En esta oportunidad, la Comuna les pregunta a los vecinos “Contanos qué es lo que más te gusta de tu barrio”. De las únicas dos respuestas que hacen referencia a la pregunta, una no habla de Floresta, sino de Parque Avellaneda…

La “no celebración” es una política impulsada desde el gobierno central. Quizás, para que los vecinos vayan perdiendo noción del lugar adonde viven. Porque saber la historia del barrio genera sentido de pertenencia, conciencia, se valoriza más. Se defiende mejor.

Ante este panorama, la Junta de Historia y Cultura de La Floresta no se apichonó, no se achicó. Se las ingenió y siguió adelante, organizando el acto «bajo techo» en el salón de la Asociación Civil La Floresta, de Avellaneda 3899, donde tiene sede su biblioteca. El profesor Miranda contó con el apoyo del Párroco de La Candelaria y otras ONG’s locales.

EL ACTO DE SIEMPRE… RENOVADO

Aquella mañana del Miércoles 29 de Agosto, fue maravilloso estar llegando y escuchar los primeros acordes del Himno Nacional Argentino desde afuera, ejecutado por la Banda de la Policía Federal. Y comprobar la curiosidad de los que pasaban; e incluso, algunos que se paraban a escuchar, mezcla de sorpresa y entusiasmo.

Con Arnaldo Miranda como maestro de ceremonias, la banda se ubicaba a un costado del salón. Y enfrente, las banderas de ceremonias de algunos colegios de la zona.

El profesor resaltó que era el vigésimo séptimo acto organizado en forma consecutiva por la Junta de Historia y Cultura, para celebrar el aniversario del barrio. Luego, contó la historia de aquel momento que marcó un hito en el país, y en la zona: la llegada del tren a La Floresta.

También recordó que en el kiosco de La Floresta se realizaron las negociaciones para la firma del Pacto de San José de Flores.

Luego, llegó el turno de los agasajos. El artista Beto Páez obsequió a la Junta, una creación suya sobre Antonio Pujía, el Maestro de Floresta fallecido este año. La memoria de Antonio estuvo omnipresente en el acto, ya que una vecina relató una visita que realizara al atellier del querido Tano, y que incluyó un reportaje.

“Quedé impactada por la cantidad y calidad de obras que había allí, además de su calidez y humildad”, contó la señora.

El Padre Julio Mendiguren dió la bendición y relacionó parte del relato del historiador, con la realidad que nos toca vivir. “Contaba Arnaldo que la locomotora La Argentina no pudo hacer el viaje inaugural porque descarriló… toda una metáfora de lo que nos pasa como país”.

Afuera, el dólar era imparable y la incertidumbre, casi total. La Argentina, otra vez a punto de descarrilar. Eso pensaba, mientras Julio hablaba.

Luego, Julio recibió un diploma que lo acredita como “Socio Honorario” de la Junta de Historia y Cultura de La Floresta. No faltaron las chicanas y los chistes entre Miranda y Mendiguren.

Luego, tuve oportunidad de cruzarme con Alejandro (vecino participativo de Velez Sarsfield), vecinos de la vieja casa donde viví, de Chivilcoy y Avellaneda, Isabel de La Posta Capital, Ricardo Andreadakis de la artística de Segurola y César Díaz, Jorge Rodríguez, del Centro de Comerciantes de Floresta y Velez Sarsfield.

Es lindo saber que estamos, aunque las autoridades no estén.

¡Feliz Cumpleaños, querido Floresta!

Claudio Serrentino

Fotos: La Bocina