Otra vez, Mauricio Macri vuelve a «usar» a los sin techo para hacer anuncios de dudosa efectividad. El Presidente hizo un «copy-paste» de un acto de Larreta, del 12 de Julio pasado. Mientras, las variables económicas no dejan de zarandear a los argentinos,

No tener casa, es un problema. No tener un lugar fijo donde vivir, un sitio de referencia, modifica hábitos, costumbres, cotidianeidades.

Las mudanzas son traumáticas, y los inquilinos las padecemos (hablo en plural porque soy uno de ellos) cada 2/4 años. Y por supuesto, el bolsillo, el más doloroso de todos los órganos.

Las estadísticas afirman que en Argentina, hay un déficit de 3.800.000 viviendas.

Es decir, este es un auténtico problema de Estado, al que los sucesivos gobiernos democráticos no le prestaron atención. De lo contrario, ese número hubiera sido cada vez menor, a medida que pasaban las gestiones.

OTRA PROMESA INCUMPLIDA

El 28 de Abril de 2016, en un acto realizado en la localidad de Ezeiza, el Presidente Mauricio Macri lanzó un nuevo plan federal de viviendas que permitirá «ofrecer 1 millón de soluciones en estos primeros cuatro años» a las necesidades habitacionales de los argentinos.

Entonces, Macri estaba convencido que lograría satisfacer el anhelo de tanta gente sin casa. «Vamos a dar solución a 1 millón en estos primeros cuatro años. Vamos a urbanizar 280 barrios en cuatro años», dijo en aquella oportunidad.

La promesa venía de la campaña electoral por la segunda vuelta, en 2015. Ya lo había prometido como candidato en La Plata; unos meses después, intentaba cumplir con la palabra empeñada.

No pudo ser. A punto de cumplir tres años como primer mandatario… Del millón prometido, entre 2016 y 2018 apenas 100.000 familias pudieron acceder al crédito hipotecario para concretar el sueño de la casa propia.

Sueño que puede convertirse en pesadilla, debido a lo inestable de las variables económicas.

Asfixiado por la penosa realidad económica, un cóctel explosivo que mezcla aumento de costos incesante, inflación altísima, dólar indomable, timba financiera… Macri intenta recuperar la iniciativa.

El «lanzamiento» de Macri del 12 de Octubre, tiene un antecedente casi «calcado», que protagonizó su ex jefe de gabinete en la Ciudad hace exactamente 3 meses.

El 12 de Julio pasado, luego que el dólar pegara el primer salto, Rodríguez Larreta salió a hacer anuncios para intentar recuperar las buenas ondas, en medio de la pálida económica.

Entonces, el Jefe de Gobierno lanzó el «reciclado» plan Primera Casa BA, y prometió una serie de medidas inciertas para «hacer más fácil y baratos los alquileres«.

Todavía, ambos lanzamientos no han dado los resultados prometidos: no son muchos los beneficiarios del plan Primera Casa BA, y los inquilinos siguen padeciendo injusticias a la hora de firmar sus contratos de alquiler.

También Macri ya había tenido su propio fracaso, respecto de los inquilinos: durante su gestión como Jefe de Gobierno en la Ciudad, había lanzado la Garantía del Banco Ciudad para Inquilinos, con profusa propaganda oficial. Pero casi ningún propietario la aceptaba.

EL COPY-PASTE DEL PRESIDENTE

Sin el menor rubor, y sin que ningún medio -además de éste- relacione un lanzamiento con otro (para algunos temas tienen archivo, para otros… no) el Presidente Macri salió a anunciar lo mismo para la Nación, que Larreta para la Ciudad.

Dice la gacetilla de Presidencia: «El presidente Mauricio Macri anunció la puesta en marcha de un conjunto de medidas para reforzar el Plan Nacional de Vivienda, que incluye topes a las cuotas de los créditos hipotecarios UVA e iniciativas que faciliten el acceso a los alquileres, con el objetivo de aliviar el déficit habitacional y sostener el empleo en el sector de la construcción».

Sobre los créditos hipotecarios… «hemos puesto un tope a los aumentos, para darles previsibilidad, para que estén tranquilos de que la cuota no se va a disparar», dijo Macri.

Y sobre los alquileres, afirmó el Presidente: «Lo difícil que es conseguir una garantía; quién se hace cargo de las comisiones y con qué criterio se actualiza el alquiler. Espero que este tema avance pronto en el Congreso, porque sé que es angustiante para muchos argentinos».

Con todo respeto, corrijo sus palabras, Señor Presidente: no creo que Usted sepa, ciertamente, qué difícil es, el sacrificio que hay que hacer para conseguir la garantía, la plata del depósito, la plata para mudarse, ¡mudarse!, cambiar de colegio, de panadería, de chino

Usted no tiene la menor idea de lo que sentimos miles de inquilinos, cada vez que nos tenemos que mudar (bueno, tampoco tiene idea de cómo se siente ser pobre, y había prometido «Pobreza Cero»…).

De todas maneras, me alegra que Usted ponga el tema en agenda. Era hora. Es una deuda de la democracia argentina.

Ahora bien el anuncio oficial generó inquietudes, dudas, preguntas de elemental sentido común:

  • – ¿No se sabía que los créditos por UVA iban a ser una bomba de tiempo, si no eran capaces de controlar las variables económicas que definen su indexación (inflación y dólar)?
  • – ¿Las iniciativas para el acceso a los alquileres no debieron impulsarse ANTES? ¿No debió ser una ocupación, además de una preocupación, para esta administración, y para todas las anteriores, desde el regreso a la democracia? ¿O el Congreso está ocupado por extraterrestres. que desconocen cuántos inquilinos hay en el país?
  • – ¿No debió primero acomodarse el país económicamente, generar previsibilidad, para luego sí, hacer los anuncios de los créditos hipotecarios? La gente se enganchó ilusionada… y en poco más de un año le tiraron los sueños de la casa propia, al tacho de la incertidumbre.

Sobre los alquileres hubo proyectos y propuestas -como la de Inquilinos Agrupados– que cayeron en saco roto, porque los distintos bloques oficialistas que se fueron sucediendo a lo largo de estos años, suponen que los inquilinos pueden esperar. Total, si se la bancaron hasta ahora…

¡Qué penoso que supuestos «representantes del Pueblo» piensen así!

Ahora, que las papas queman, el Presidente apela a los «sin techo» para mostrarse sensibilizado por la situación.

Sepa, Señor Presidente, que como inquilino NO LE CREO NADA.

No creo que su preocupación sea genuina, no creo que nosotros le importemos.

De lo contrario, Usted, y los partidos que integran su alianza, se hubieran ocupado hace rato del tema.

Hacerlo ahora, utilizar a los inquilinos y a los «sin techo» para hacer lanzamientos de dudosa efectividad -como los realizados por Larreta en la Ciudad- implica un uso político de un tema muy doloroso.

Por eso, ahora que se metieron con la temática, que la incluyeron en la agenda política, más vale que pongan manos a la obra.

Y a laburar, que hay mucha gente que está sufriendo!!!

Claudio Serrentino

Foto: Presidencia de la Nación