En el marco de la RER (Red de Expresos Regionales), el Estado nacional piensa instalar 14 túneles en tan sólo 4 kilómetros de trayecto ferroviario. Los vecinos proponen que en lugar de túneles, se hagan trincheras. El diálogo y el consenso, ausentes. Los especialistas apoyan la propuesta vecinal.

El propósito de la RER es, sin duda, loable. Y necesario: «consiste en interconectar 6 líneas metropolitanas de Buenos Aires que actualmente no se vinculan entre sí, y evitar la necesidad de trasbordos para quienes tienen como destino el área central de la Ciudad o desean viajar entre los distintos municipios de la Región Metropolitana de Buenos Aires», dice el sitio oficial argentina.gob.ar.

Claro, tampoco se trata de solucionar un problema, e inventar otro.

Nadie quiere a las barreras: son un problema de seguridad para los transeúntes, de tiempo que pierden autos y colectivos; e incluso los pasajeros del tren, ya que las salidas de las formaciones son más espaciadas.

Vecinos de distintos barrios –Villa del Parque, Villa Devoto, se acaba de sumar Villa Lugano– coinciden en llamar la atención de las autoridades, para oponerse a la construcción de los túneles.

Buenos Aires será agujereada en varios tramos de su territorio, ya que la RER prevé la construcción de 120 túneles bajo las vías.

14 cruzarán un tramo de apenas 4 kilómetros, y de esos 14, 5 túneles en sólo 6 cuadras.

Es que los barrios tienen una identidad, un entramado natural que se vería absurdamente recortado por los túneles. Y este tema, vital para cualquier lugar de pertenencia… parece no haber sido tenido en cuenta por los que diseñaron el proyecto.

Pero no fue una omisión, sino un error intencional. Cuenta la colega Mónica Rodríguez, del periódico «Aquí Villa del Parque«, que hubo una audiencia pública, donde los funcionarios que construyen la RER explicaron el proyecto.

Allí, los vecinos manifestaron su oposición a la construcción de los túneles. «Fue muy desprolija, incluso los funcionarios les faltaron el respeto a los vecinos. Por ejemplo, una familia con una hija de 36 años, discapacitada, se verá afectada directamente por la construcción de los túneles, para poder trasladar a la chica. La familia planteó su problema, y le respondieron en forma muy despectiva: ‘después te digo’. ¡Un ingeniero de AUSA no puede responder así!», se indigna Mónica.

En esa audiencia pública, los planos que exhibieron los representantes del gobierno nacional eran ininteligibles. Los vecinos se fueron indignados, ya que la respuesta a cualquier reclamo fue: «los túneles se hacen sí, o sí», pese a lo que suelen sostener los representantes del gobierno nacional. Que éste es el gobierno del diálogo y el consenso.

POR QUÉ TÚNELES NO – TRINCHERA SÍ

Los vecinos temen que los túneles corten la comunicación fluída que existió desde siempre, entre diferentes sectores de los barrios.

Ya una vecina de Devoto -la Dra. Silvia Solari– había manifestado, en una carta pública distribuída hace unas semanas atrás…

«Los túneles van a significar una verdadera muralla para Villa del Parque y Devoto. Cuando los 14 Pasos bajo Nivel estén construidos, la única forma de comunicarnos de uno y otro lado de las vías será a través de pasos subterráneos para vehículos y peatones.

Me asusta pensar que personas con discapacidad (que si están en silla de ruedas solo podrán transitarlos acompañados porque las pendientes de las rampas no permiten autovalerse), estudiantes de nivel primario y secundario, mamás con niños pequeños, ciclistas y transeúntes en general, que podrían ser miembros de mi propia familia, tengan como única forma de atravesar las vías pasar por esos túneles… de noche, de día, a la madrugada

Estos Pasos bajo Nivel significarán… + Inseguridad + Zonas fantasmas por donde nadie quiere caminar + División de nuestros barrios + Pérdida de empleo y cierre de cientos de empresas radicadas en el centro comercial de Villa del Parque y en el polo gastronómico de Devoto + Desvalorización de las propiedades y pérdida de capital».

Además, están las experiencias con otros túneles, de otras zonas.

La instalación de las vías fue anterior a la construcción de los pluviales, cuenta Mónica. «Esto no fue tenído en cuenta cuando construyeron los ‘sapitos’ (túneles de un solo carril) de Urquiza y Saavedra; ya que cuando llueve, el agua sube en pocos minutos, tan pocos, que los transeúntes y automovilistas corren riesgo de morir ahogados«.

Si el tren se construye en «trinchera» -como va el FFCC Sarmiento entre Once y Almagro- se respetarían los pluviales. También, según Mónica, «es más barato, ya que se construirían menos metros lineales que con los túneles, y además tendrían techos verdes».

La idea de la «trinchera» es sostenida por especialistas que además, viven en la zona, como la ingeniera civil María Eva Koutsovitis (especialista en hidráulica, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, investigadora, coordinadora de la Cátedra de Ingeniería Comunitaria y Secretaria del Departamento de Hidráulica.).

La ingeniera declaró al periódico villaparquense: «cualquier obra de esta envergadura requiere como mínimo de un estudio previo de alternativas. Una alternativa es ejecutar 14 túneles. Pero existen alternativas diferentes que deberían haber sido desarrolladas y evaluadas, por ejemplo, el tren en trinchera o la modalidad de continuar el viaducto en altura».

El remate de la especialista es contundente: «Para esta parte de la traza del ferrocarril San Martín, en principio la alternativa del tren en trinchera es mucho más razonable y moderna. El tren en trinchera garantizaría la accesibilidad y evitaría los impactos hídricos que 14 túneles podrían generar frente a un evento extraordinario de lluvias. Si además pensamos que la ciudad de Buenos Aires cuenta con superficies verdes por habitante muy por debajo de lo que recomienda la OMS, una alternativa como el tren en trinchera nos permitiría recuperar mediante el uso de cubiertas verdes superficies absorbentes«.

Mientras tanto, los vecinos no bajan los brazos: pidieron la impugnación de la audiencia, y están pensando en presentar un recurso de amparo para frenar las obras.

Y están avanzando con la Defensoría de la Ciudad, que armó una mesa de diálogo en la que participan gobierno, vecinos y especialistas.

Claudio Serrentino

Imagen: Aquí Villa del Parque