El 22 de Octubre a las 22, se estrenó «Krona 3» en el Cine Gaumont, dentro del Festival de Cine Inusual. Rodeado de público y artistas, fue un hermoso momento que pude vivir gracias a la generosidad de Federico Tarántola.

Los que me conocen, saben que no soy locutor, pero hago radio. No me recibí de periodista, pero escribo, describo, opino y pregunto. No soy diseñador, pero diseño. No soy fotógrafo, pero saco fotos.

A esa lista, debe sumarse: no soy actor… pero actué en una película.

Viví esta hermosa y a la vez extraña -para mí- experiencia, gracias a la generosidad del director (y amigo) Federico Tarántola, rodeado de un público cálido y grandes talentos, con mucha trayectoria. Allí estaban los cabezas de elenco: Rita Terranova, Luis Margani, Gerardo Baamonde, Carlota Berzal… y entre ellos, yo.

¡En una avant premiere, y nada menos que en el Cine Gaumont!

Allí estaban, mezclados entre el público, mis afectos y los de mis compañeros de elenco. Allí estaba mi sobrino, Lucas, repartiendo La Bocina, mientras todos se selfiaban con el póster de la peli, y Beto Páez, el gran artista plástico de Floresta, me mostraba un boceto sobre uno de los personajes que interpreto en la peli: Sam, el pianista negro.

Me fundí con Beto en un gran abrazo. Me emocionó su visita, tanto como me dolieron las ausencias de algunos amigos (todo no se puede).

Se habilita la sala, y me cruzo con la gigantesca pantalla que en unos momentos reflejará mi imagen. No lo puedo creer. Estoy emocionadísimo.

Además, con presencias afectivas a mi lado: como Víctor, mi viejo (86 años) que no quiso perderse la -quizás- única oportunidad de verme en un gran formato, ¿Curioso por ver en qué locuras me habré metido esta vez…?

No quise preguntárselo. La sala está casi completa. La ansiedad se palpa en el aire. Pronto, los organizadores del Festival de Cine Inusual se presentan, presentan al jurado, y también al director Federico Tarántola, y a la productora Carlota Berzal.

Ellos hablaron al público; se los notaba emocionados. Rita Terranova pidió la palabra para recordar que su padre, el gran actor Osvaldo Terranova, volvía a aparecer en una película, 35 años después de su muerte.

Sin propagandas ni pochoclos -apenas una presentación del Festival- pronto nos sumergimos en el ambiente extraño, angustiante y bizarro de «Krona 3». El detective Henry Chandler (Luis Margani, impresionante) y su búsqueda de la verdad acerca de los froggys, transita por ese pueblo mórbido que es Tammerlane.

Henry cuenta con alguna ayuda, muchos tropiezos, y una enemiga de fuste: La Reina Froggy (Rita Terranova, excelente).

«Krona 3» mezcla varios géneros: desde el cine mudo, hasta los video clips, pasando por dibujos animados y ambientación con música electrónica, con varios guiños a películas y series de culto.

También aparecen creaciones anteriores de Tarántola, como «El Gato Negro», «El Pato Baratucci» y «De Bondis y Bondiolas».

«No es el cine al que estamos acostumbrados a ver en Netflix», había dicho Tarántola a La Bocina en un reportaje, a propósito del estreno. Ciertamente, es cine inusual. Maneja otros tiempos, otros lenguajes.

En las entrevistas que realicé después de la proyección, todos coincidimos en destacar el gran trabajo de edición de Federico Tarántola, tratando detalladamente la imagen de cada escena, creando el ambiente con efectos especiales y música al tono.

Me encantó participar del proyecto; el trabajo actoral de mis compañeros es muy parejo, se sacan chispas.

Al terminar la función, sentí por primera vez las mieles de la fama: algunos espectadores me comentaban sobre los personajes, y yo disimulaba mi vergüenza con alguna ocurrencia.

Incluso uno de los organizadores del festival, Fabián Sancho, me dijo: «tu personaje de pianista es inolvidable». Y yo, que no sabía dónde meterme…

Tras la función, los aplausos, los saludos, y más selfies, con parte del equipo fuimos a cenar juntos.

Ya conocía la ternura de Carlota y la sencillez de Federico. Pero en esa cena, aprecié la calidez de Rita, la complicidad de Luis, la natural belleza de Florencia Fangi Boggia.

En un momento de la charla, Luis me dice:

  • Estuviste muy bien…
  • Pero yo no soy actor, sólo hice lo que me indicó Federico.

  • Y yo también!, remató.

Por un momento, todos ellos me hicieron flashear que yo también era parte del mundo del arte.

Y fui feliz.

Claudio Serrentino

Fotos: Carlota Berzal