Me llamó dos días antes. Sabía que estaba muy enfermo. Me tomó por sorpresa, me alegró mucho y así se lo hice saber.  Contó que, contra la opinión familiar, había viajado a Arequipa, Perú. Sabía que no estaba en condiciones de hacer ese viaje, pero fue igual acompañado por una de sus tres hijas y sus tres nietos.

La razón no era menor. Por primera vez se lo homenajeó con la acuñación de una medalla de plata con su efigie y se lo declaró “miembro honorario” como tributo a su extensa carrera, en el marco de la Convención Internacional de Historia y Numismática Arequipa,  Arte y Moneda 2018.

Me lo contó rebosante de alegría y regocijo, dado que en nuestro país -su país- nunca alcanzó un nivel semejante de reconocimiento. Dos años atrás, ya había sido homenajeado de manera similar en Bolivia.

Debido a la altitud de Potosí y su delicado estado de salud, lo acompañó un médico en todo su recorrido. Por sus importantes investigaciones fue ovacionado por una multitud con afecto, cariño y admiración por igual. Sobre sus hombros colocaron una corona de laureles y fue declarado “Huésped de Honor” de la ciudad.

En marzo de este año 2018 se organizaron en Bariloche unas jornadas de Numismáticas con su nombre. En dicha oportunidad le entregaron una medalla, cuyo reverso también llevaba su nombre.

Años antes, el 14 de marzo de  2012, había sido nombrado miembro de la Academia Nacional de la Historia, y se lo presentó con estas palabras… “traemos a esta casa centenaria a un hombre de gran valía y de bien”.

En dicha oportunidad, su conferencia fue una clase magistral titulada: “Pedro de Angelis y los numismáticos argentinos del siglo XIX”.  Recibió medalla y diploma. En los anaqueles de la Academia se exhibía la profusa obra del novel miembro. Fue un día muy feliz para el académico Cunietti.

Además de su legado en investigaciones y publicaciones históricas, el Lic. Cunietti fundó en 1995 el Museo Histórico y Numismático del Banco de la Nación Argentina. Sus conocimientos sobre el tema permitieron que el Museo cuente hoy con una importante colección de monedas.

Esa gestión quizás no fue reconocida en todo su verdadero valor y proyección. A través de sus contactos, también se pudo adquirir una colección completa de la revista «Caras y Caretas». Fue su director hasta que se jubiló. Sus amigos solíamos visitarlo con frecuencia.

Fue autor de numerosos libros y hombre de consulta sobre los temas más diversos de la historia de Buenos Aires. Escribió, por ejemplo, sobre el Barrio de San José de Flores, los personajes de la ribera, la historia de la Real Casa de la Moneda de Potosí, sobre las medallas Argentinas, 1747-1880, y muchos, muchos, temas más.

Fue director de los Cuadernos de Numismática y Ciencias Históricas y de la Revista Historia de la Ciudad, que dirigió con gran capacidad y conocimiento. Fue varias veces presidente de la Junta de San José de Flores. Actualmente ejercía la presidencia del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades, uno de los institutos históricos más antiguo del país.

En nuestra última conversación, contó que había mandado a la imprenta el primer tomo dedicado al origen de las Chacras de Buenos Aires, trabajo que le había demandado nada menos que treinta años de investigación, y que, además, ya tenía listo el segundo tomo.

A pesar de una larga dolencia y su delicado estado de salud, no había perdido el entusiasmo. Escucharlo con tantos proyectos me llenó de alegría y esperanza de recuperación. Sin embargo, todo quedó trunco de manera repentina el sábado pasado.

Como elocuente testimonio de su aplicación al trabajo, han quedado sus libretas donde anotaba sus variadas investigaciones surgidas en horas de trabajo en el Archivo General de la Nación. Cuántos temas quedaron inconclusos con su partida. Fue un conocedor como pocos de las primeras familias de Buenos Aires y su genealogía. Si habrá revisado sucesiones, expedientes, alquileres y compraventa de inmuebles…

El domingo último, el diario El Potosí de Bolivia publicaba en su tapa: “Muere un estudioso de la Moneda Potosina”. La nota fue ilustrada con su foto de cuando fue condecorado en el año 2016.

Otro diario tituló: “Dolor por el fallecimiento de A. Cunietti. Ayer murió el investigador que se dedicó al estudio de la Moneda de Potosí, logrando publicar 40 libros dedicados a la Villa Imperial. ¡Gracias por todo, querido maestro!”.

Una radio local lo despidió diciendo que fue el historiador de numismática más lúcido del continente americano. Que frecuentemente había viajado al Cerro Rico y a la Casa de la Moneda de Potosí, con alcanzando grandes descubrimientos históricos que fuera luego publicados en libros esclarecedores del tema.

La ciudad le debe mucho a sus importantes aportes, y hasta se expresó el anhelo de que la intendencia le diera su nombre a una calle, para que nadie pudiera olvidar a Arnaldo Cunietti Ferrando.

El Diario de Arequipa dijo: “Hoy el mundo está de luto, nos dejó uno de los grandes maestros  de la numismática americana y mundial. Enviamos nuestras condolencias a la familia Cunietti con el dolor que nos embarga… Arequipa recibió a un hombre excepcional… y en la que se le da el título de “Prócer de la Nación Americana”.

Nos da mucha tristeza su partida. Fue un hombre muy valioso, digno, buena persona, de gran generosidad y honestidad intelectual. Se fue un gran hacedor al que ya estamos extrañando, confiados de que este sentido recuerdo y el justo reconocimiento y valoración de su monumental legado, lo hubiera complacido.

Hasta siempre amigo Arnaldo Cunietti Ferrando!

Susana Boragno

susanaboragno@fibertel.com.ar