Tal como adelantara este medio en una nota anterior, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta no admitió errores en el operativo de «seguridad» coordinado por Ciudad y Nación para el River-Boca. Culpó a las barras; es decir: al Gran Bonete.

Después de varias horas de incertidumbre, en las que nadie salió a poner la cara para hacerse cargo del DESASTROSO operativo de seguridad en el River-Boca, Horacio Rodríguez Larreta debió hablar ante los medios de prensa.

«La responsabilidad del operativo es de la Policía de la Ciudad«, se apuró a afirmar el jefe de Gobierno. aunque olvidó señalar que la máxima autoridad policial de la Ciudad es, justamente, él. La policía no hace nada que él no autorice.

Luego, ante una pregunta, insistió con este concepto, que insinúa que las fuerzas de seguridad tienen autonomía: «la responsabilidad del operativo es de la Policía de la Ciudad, colaboraron fuerzas federales. Para el G20 es al revés».

¿Es decir que los ministros de Seguridad de Ciudad y Nación están de adorno…?

Según Horacio, los grandes culpables fueron los barras de River: «»Nadie tendrá la ingenuidad de creer que esto no está relacionado al episodio del día anterior, donde a través de una investigación se hizo un allanamiento y se encontraron 10 millones de pesos y 300 entradas en manos de la barrabrava de River, ahí está el problema, 300 personas que iban a la cancha y ayer no pudieron entrar y fueron los principales protagonistas de los desmanes alrededor de la cancha, que incluyeron las pedradas al ómnibus de los jugadores de Boca».

Cuando una periodista le preguntó qué falló, ya que el micro fue a pasar justo por donde estaban los barras de River, el jefe de Gobierno tampoco reconoció fallas. Dijo que «ayer mismo le pedí al ministro de Seguridad que haga un sumario interno, una investigación administrativa, para determinar esas responsabilidades».

Es decir: si el ministro investiga, y no detecta errores… no habrá habido errores. Y si los detecta, ¿cómo se entera la sociedad sobre quiénes fueron los responsables de tamaño despelote?

Ante la siguiente pregunta, Larreta rápidamente volvió a insistir sobre la culpabilidad de los barras: «vamos a ir a fondo con la investigación de los barras, acá el problema se llama mafia de las barras en el fútbol argentino» (mientras tanto, los detenidos por los disturbios de ayer ya están en sus casas, a buen resguardo).

Es decir: para Larreta, ése fue el problema, y no el operativo de seguridad, que llevó al micro hacia el mismísimo lugar donde estaban esos barras que se quedaron sin entrar, con los resultados conocidos: «la final del mundo» se suspendió dos veces. Papelón mundial.

Ahora bien: se sabía del allanamiento, se sabía que podía haber una reacción ya que a los barras los dejaron sin «negocio». ¿Hicieron inteligencia sobre cómo iba a moverse ese grupo? Indudablemente, no.

Una vez más, el jefe de Gobierno no se hace cargo de sus responsabilidades.

Para eso, ya tiene a su culpable preferido: el Gran Bonete.

Claudio Serrentino

Imagen: A24