Mientras la Ciudad vivía los siempre intensos últimos días del año, la comunidad educativa del Comercial 11 de Villa Devoto se autoconvocó para defender a la escuela nocturna.

El ministerio de Educación porteño estuvo astuto al anunciar el cierre de las escuelas nocturnas, mientras profesores y alumnos estaban enfrascados en terminar el ciclo lectivo: rendir exámenes, presentar trabajos prácticos, recuperatorios y demás.

Pero los defensores de la educación pública siguen alertas. El Viernes 28 de Diciembre, se produjo un «abrazo» a la secundaria de Pedro Lozano y Gualeguaychú.

Más de cien personas dieron la vuelta manzana que simbolizó un gesto fraterno hacia la escuela, mientras los vecinos miraban como no entendiendo qué estaba pasando. ¿No habían terminado las clases…?

Los carteles de los manifestantes explicaban el motivo: «no al cierre de las escuelas nocturnas», «cerrar escuelas es una aberración» y otras consignas por el estilo, eran flameadas esa tarde nublada y húmeda.

Al finalizar el abrazo, llegaron los discursos.

La Vicerectora dijo que los docentes de las nocturnas «se ocupan muchísimo por los chicos. Se cierra la escuela sin tener en cuenta las dificultades de los chicos que trabajan, y necesitan del turno noche. En la sección Nº 7 no hay escuelas nocturnas de este tipo, que puedan albergar a los chicos. No es como dice el Ministerio, que hay una gran oferta».

Luego, agradeció la solidaridad y el acompañamiento de los alumnos, los docentes, los padres. «Me sentí acompañada siempre, para poder sobrellevar este mal momento», dijo al cerrar su alocución, emocionada.

Una profesora dijo que «nos invade la tristeza, pero no hay que bajar los brazos. La primera conquista que logramos con las marchas, es que postergaron los concursos para febrero. ¡A defender las escuelas nocturnas!», frase que fue coronada por los aplausos de los presentes.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina