El Viernes 4 de Enero, desde las redes sociales se convocó a un nuevo «ruidazo» en varias esquinas de la Ciudad, y del país. En Jonte y Lope de Vega hubo más de doscientas personas.

Enterado de la convocatoria al «ruidazo», me anoticio que hay dos cerca: Lope de Vega y Beiró, Jonte y Lope de Vega. Obviamente voy a ir a éste último: queda cerca de casa, de paso aprovecho y voy a la verdulería.

Paso a las 20 -hora fijada para iniciar el ruido- y veo grupos de gente en las esquinas. Mientras, los agentes de tránsito cargaban tres motos que fueron decomisadas por infringir alguna contravención (ojo, que están haciendo multas).

Un patrullero se había estacionado en la esquina de «El Fortín». Voy a la verdulería.

Cuando vuelvo, ya había aumentado la cantidad de gente. El ruido se empezaba a hacer sentir, pero los autos seguían pasando.

A las ocho y veinte, los vecinos se instalaron en la intersección de las calles. Y empezó a escucharse el hit del verano: «MMLPQTP». Algunos intentaron imponer el «que se vayan todos», pero no prendió tanto.

Me cruzo con vecinos que me conocen. Una señora exhibe un cartel a los coches que todavía vienen por Lope de Vega y deben doblar por Jonte. Algunos conductores hacen sonar sus bocinas. Otros, más enfervorizados, cantan el hit con los manifestantes, agitando sus manos afuera de las ventanillas.

El patrullero se corre a la esquina de Lope de Vega y Lascano, para interrumpir el tránsito.

Una abuela trae a sus dos nietos y los sienta en el medio de las calles. La señora se vino preparada: los pibes traen cacerolas y cucharones para hacer ruido.

Alrededor de doscientas personas se manifiestan; muchas otras pasan indiferentes, como si se tratara de una cuestión ajena, aunque el aumento de tarifas es para todos.

En general, es gente grande. Pocos jóvenes.

Nueve menos veinte vuelvo a casa. A ver por la tele qué está pasando en otros barrios.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina