El derrumbe de una escuela que construye el Gobierno de la Ciudad en Villa Soldati, dejó ver la precariedad en la que viven los vecinos de la Comuna 8.

Desde hace años, antes con Macri y ahora con Rodríguez Larreta, desde el gobierno porteño se declama -y lo que es peor: hasta se hace propaganda- con un supuesto «desarrollo» de la zona sur.

«Desarrollo» que incluye (mejor dicho, prometieron que incluiría) urbanización de villas, construcción de viviendas, hospitales y escuelas.

Las comillas están marcando, obviamente, que una cosa es lo que se promete, y otra muy distinta, es la realidad.

Como se señalaba antes, la profusa publicidad del Gobierno de la Ciudad respecto al supuesto «desarrollo», incluye spots donde se ven los «logros» e incluso, testimonios de vecinos que destacan las mejoras.

Todo piripipí. Sanata. Burla.

Basta charlar con los vecinos de la Comuna 8, para percibir rápidamente la distancia que separa a la realidad, de las afirmaciones oficiales.

Un episodio reciente plasmó en toda su dimensión, la diferencia entre la publicidad y lo cierto.

¿Quiénes van a la escuela pública? Sobre todo, los pobres. ? ¿Y al hospital público? También.

¿Dónde haría falta, entonces, construir escuelas y hospitales? En aquellas zonas donde hay más pobres. Por ejemplo, la Comuna 8, un distrito donde históricamente ganaba las elecciones el peronismo.

El candidato Macri, en la campaña electoral de 2007, prometió construir el Hospital de Villa Lugano.

Y la gente, una vez más, se ilusionó con la idea de vivir mejor.

Pero el hospital nunca fue hospital aunque tuviera el cartel de tal (cartel que el gobierno debió quitar por orden de la Justicia). Y las escuelas se están construyendo de apuro… con el resultado a la vista.

Durante la campaña de 2015, Rodríguez Larreta volvió a ilusionar a los pobres, con la promesa de «urbanizar las villas, para convertirlas en barrios». Otra cuestión que espera que las palabras se conviertan en hechos.

Los vecinos reclamaban por el hospital y las escuelas, pero el gobierno los ignoraba, y sí se apuraba… a construir la Villa Olímpica para los Juegos Olímpicos de la Juventud, un evento que le brindó gran publicidad a la administración de Rodríguez Larreta.

Mientras las cámaras enfocaban los edificios de la Villa Olímpica, los medios no se percataban que aquel hospital anunciado con bombos y platillos, apenas era un centro de salud con guardia.

Tampoco percibieron que muchos chicos pobres de la Ciudad seguían sin ir a la escuela, ya que las escuelas prometidas brillaban por su ausencia.

Ahora, con las elecciones de Octubre en el horizonte, hace seis meses arrancó a toda máquina la construcción de la Escuela 11, en Avenida Cruz y Escalada, frente a la Villa Olímpica.

Como es una lamentable costumbre por parte de los gobiernos PRO, el proyecto del nuevo edificio no pudo contar con el aporte de los vecinos: la Mesa de Urbanización de la Villa 20 denunció que no pudieron participar, porque la construcción de la escuela fue presentada por la administración Larreta como «proyecto cerrado».

El Martes 12 de Marzo, la obra se vino abajo. Literalmente.

El integrante de la Junta Comunal 8 Facundo Roma (UC) denunció en el programa El Destape que «estuvieron trabajando bajo la lluvia, con lo cual la mezcla no agarró bien, y la construcción se vino abajo«.

Hubo seis heridos que la guardia del Cecilia Grierson no pudo atender, porque… colapsó. Sí. Con apenas seis personas. Uno debió ser trasladado al Hospital Penna. Lo cual habla a las claras de la precariedad de medios con que cuenta el centro de salud.

Según Roma, son varias las escuelas que el gobierno dice que están… y no están: «en la zona sur anunciaron la construcción de una cantidad de escuelas que no son, ésta era una, después el polo educativo de Piedrabuena, en Villa 20, en el barrio Papa Francisco arrancaron las clases en una escuela que no está terminada, lo mismo con la escuela del Autódromo, que inauguraron la parte de abajo porque se caía a pedazos donde estaban instalados, pero seguían construyendo arriba, con los pibes en clase. Tenemos un relevamiento hecho en Villa 20, sólo en diez manzanas hay más de 200 pibes sin vacante, lo que te da una muestra de la situación. Imaginate en Ciudad, Oculta, Villa 20, Fátima, Carrillo, Retiro, Zabaleta, 21, 24, 1.11.14…

El Comunero completa el panorama complicado de los chicos de la zona sur: «esos pibes, en algunos casos, van a otros distritos escolares, como Flores o incluso, más al norte, con el desarraigo que eso genera. Muchos pibes quedan sin vacante porque si son hermanos, les dan vacantes en distintas escuelas, y ante la imposibilidad de los traslados, los padres deciden no mandar a ninguno».

El silencio mediático alrededor de este escándalo, es evidente: sólo basta con tipear «Larreta derrumbe Soldati» en Google, y ver los resultados.

Ninguna de las grandes corporaciones de medios le fue a preguntar al Jefe de Gobierno por esta dramática situación que no fue una tragedia, sólo por casualidad.

Claudio Serrentino

Colaboración: Enrique Ricagno

Fotos: Facundo Roma