Laboratorios Craveri, de Miranda 5237 en el barrio de Monte Castro, anunció el despido de 47 empleados. A raíz de una marcha reclamando su reincorporación, la Policía de la Ciudad reprimió a los trabajadores, y detuvo a los delegados.

La crisis económica se siente en los barrios, y no sólo en los comercios: también en grandes empresas, como los Laboratorios Craveri.

Es una empresa con más de un siglo de trayectoria en el país. Una de sus sedes, en Miranda 5237, frente a la Plaza Don Bosco, amaneció con manifestantes, banderas del gremio de Sanidad y ruido de redoblantes. Reclamaban la reincorporación de los despedidos.

Pero una vez más, el gobierno porteño mostró su intolerancia: detuvo a los delegados del gremio, quienes fueron a parar a la Comisaría 10 (ex 43º). El secretario general de Sanidad, Héctor Daer, debió apersonarse en la dependencia policial para reclamar la liberación de los detenidos.

«Nuestro sindicato no va a parar hasta que liberen a nuestros compañeros delegados. Esto es un ataque directo a los trabajadores», publicó Daer en Twitter.

La misma hostilidad policial hacia los trabajadores, se dió también en las sedes de Villa del Parque y Caballito de los laboratorios Craveri, donde detuvieron a trabajadores que integran la comisión interna.

La empresa intentó acogarse al Procedimiento Preventivo de Crisis –PPC–, pero esa petición fue rechazada. Tampoco llegó a acuerdos con el gremio de Sanidad, pese a lo cual decidió despedir a 47 empleados, a los que les ofreció el 50% de lo que les corresponde por indemnización.

Craveri ya había sentado un precedente en Octubre pasado, cuando despidió a 20 trabajadores del turno noche en su sede de Villa del Parque. Pero el Ministerio de Producción dictó la conciliación obligatoria, y los despedidos debieron ser reincorporados.

Claudio Serrentino

Foto: Lucas Schaerer