Con un reportaje abierto a la dupla Javier Gonzalez y Patricia Barone y una milonga, se inauguró Polo Tango en Versalles.

Como corolario de una hermosa tardecita de sol, en Luz del Porvenir (Dupuy 1135, Versalles) se lanzó Polo Tango.

La primera actividad fue «La Cocina del Tango»; en esta oportunidad, con el dúo que integran Patricia Barone y Javier Gonzalez, conducida por Marta Pizzo. Y que se repetirá los terceros sábados de cada mes.

Se trató de una charla con contenido interesante e inquietante: ¿cómo reacciona el ambiente del tango ante las nuevas composiciones? Lamentablemente, no muy bien. «Se aferra al repertorio clásico, no dan lugar a lo nuevo», dice Patricia.

Y recuerda una anécdota de cuando Gardel estrenó un tango en 1919: «un diario de la época ya advertía que ‘eso no es tango’…». ¡El crítico se lo decía al mismísimo Carlos Gardel!

E inmediatamente arrancan con un tangazo que ya no habla de la papusa y el farol, pero sí de «un onanista que hace el amor por internet». Otras de las frases emblemáticas dice: «yo no entiendo cómo es esto de andar siempre con lo puesto, y jamás puedo llegar a fin de mes». Más actual, imposible.

El tangazo se llama «Tiem-posmodernos» (búsquenlo en You Tube), con letra de Alejandro Szwarcman y música de Javier González.

Fue una búsqueda expresiva que empezó hace 30 años, luego que Patricia se presentara en el Festival de Cosquín. Allí empezaron los primeros palotes para parir nuevos tangos; «y los seguimos pariendo desde entonces», dice Patricia.

La charla es informal, cálida, directa. Javier cuenta que el mercado de la música cambió abruptamente: «antes las orquestas tocaban toda la semana, se vendían discos… Hoy los músicos tienen que pagar para mostrar su arte, o peor: ir a tocar al subte para juntar unos pesos«.

Vuelven a regalar otra de sus hermosas composiciones: «Mina flor de cardo» es tan bueno, que se considera un nuevo clásico.

Javier habla de sus referentes: «mi viejo era del tango de Pichuco, Pugliese y Darienzo. Nuestro tango es el de Ástor (Piazzolla). Escuchábamos Rodolfo Mederos y Generación Cero, Almendra, Crucis, había una revolución musical que era reflejo de las revoluciones sociales y políticas en el mundo».

La Pizzo aporta la movida del Nuevo Cancionero del Folklore, una de cuyas pioneras era la Negra Mercedes Sosa. Barone toma la posta y recuerda: «A los 10 años cantaba Triunfo Agrario, sin saber qué significaba».

Un señor del público, que integra la Academia del Tango de Lomas de Zamora, acota que «el tango se redujo al baile. Lamentablemente, porque lo que están hablando, a nivel musical, es muy interesante. Pero los que bailan siempre piden los mismos temas, los más conocidos«.

La voz de Patricia es potente, armoniosa y con un toque «a la Merello», como tiene que ser. Javier se luce con la guitarra, un gran músico que además dirige la Orquesta de Tango del Conservatorio de Morón.

La anécdota con Mario Benedetti fue una joyita que contaron como al pasar. Dice Patricia que habían musicalizado un poema de él, que había quedado bárbaro. Cuando lo consultan al uruguayo, éste les responde: «quedó muy lindo, los felicito. Pero ya le puso música Favero».

Años después, recorriendo las hojas de un viejo libro de poemas de Benedetti, deciden musicalizar otro. Se comunican con el representante, éste consulta al escritor, y le responde: «no hay problema, hablen con él».

Patricia y Javier se sorprendieron escribiéndole un e-mail a Mario Benedetti. Poco después, reciben la respuesta con el sí del poeta.

Pasaron dos días, y a través de la televisión les llega la noticia de la muerte del gran escritor uruguayo. «Fue un shock muy grande», recuerda Patricia.

Luego de la charla, arrancó la milonga, que incluyó clases de Tango y show en vivo, a cargo del Roberto Siri Quinteto. Mucha gente participó de la movida.

La actividad está incluida en «Frontera Oeste» (uno de los ganadores del concurso «Barrios Creativos»); fue impulsado por vecinos de Versalles, Villa Real y Villa Luro, e incluye diversas actividades artísticas y gratuitas durante todo el año.

Talleres, charlas, baile y música están entre las propuestas.

Más info en www.fronteraoeste.com.

Claudio Serrentino

Fotos: La Bocina y Marta Pizzo