Gracias a una acción judicial de padres de alumnos, la Justicia ordenó que el Gobierno de la Ciudad termine el edificio de la nueva escuela «Jorge Donn», y que «garantice el derecho a un ambiente de enseñanza digno y seguro».

«El edificio de la nueva escuela Jorge Donn no es porque lo quiso hacer Larreta, sino que la justicia lo obligó a construir, gracias a un recurso de amparo reclamado por los padres«, contó Sandra en el programa «Popurrí» (Miércoles 10 a 11, FM 90.1).

La escuela debió haberse hecho en 2011, en el marco del plan nacido por la venta de los terrenos de Catalinas, tal como ordenaba la ley 3232, sancionada en 2009. Entonces, el gobierno porteño se había comprometido a construir 36 escuelas con ese dinero.

Según el sitio Chequeado, de ese total, apenas 7 edificios fueron terminados en tiempo y forma.

Sobre el caso particular de la escuela Jorge Donn, Sandra dice que por aquellos años figuraba en la web oficial del gobierno como «escuela terminada». Sin embargo, en el terreno de Murature y Lope de Vega, donde debía levantarse el edificio, no había nada.

«Cuando fui a la Legislatura a reclamar, me dicen: ¿cómo, no está la escuela?», dice la mamá sin salir de su asombro.

Al preparar el escrito para el recurso de amparo, y enterado el gobierno que había «movimiento» para iniciar un reclamo, sacaron de la página oficial del gobierno la falsa información que decía que la escuela Jorge Donn estaba «terminada».

Pero Sandra había guardado ese dato, lo cual fue de vital importancia para la tramitación del juicio.

Lo publicado decía que el presupuesto destinado -de 22 millones de pesos, en ese entonces- debía usarse para construir el nuevo edificio escolar, y dejar en condiciones la escuela de cerámica Fernando Arranz.

El recurso de amparo obligó al gobierno a iniciar reparaciones en la escuela de danzas, y en la de cerámica, ya que ambas comparten el edificio de Lope de Vega y Magariños Cervantes. Si bien el amparo era de algunos padres pidiendo protección para sus hijos, la jueza decidió amparar a los 1.000 alumnos de las dos escuelas.

Ahora, con la obra avanzada, desde hace dos semanas las alumnas pudieron utilizar cuatro aulas que ya están terminadas. «Pero ya hay problemas, porque se despegó y se cayó un espejo«, cuenta el alumnado.

La sentencia firme del juez le ordena al Gobierno de la Ciudad que termine la escuela, y que cada 30 días informe cuáles son los avances concretos en la construcción.

La obra de la escuela Jorge Donn estaba paralizada, y debió reactivarse en estos días, por orden de la Justicia.

«Ahora que pasaron los años y miro para atrás, creo que si no hubiera sido por esta acción de padres y vecinos, la escuela no se hubiera construido nunca. Porque la tendencia de este gobierno es juntar escuelas y hacer polos. Ya habían vendido el terreno de enfrente, que había sido de Grundig y pertenecía al Gobierno de la Ciudad, para hacer negocios inmobiliarios. Era muy probable que el terreno donde hoy se construye la escuela Jorge Donn tuviera el mismo destino«, remata Sandra.

La sentencia de la Jueza Elena Liberatori (fuero contencioso administrativo de la Ciudad de Buenos Aires) dice lo siguiente:

1) Hacer lugar a la presente acción de amparo y ordenar al GCBA cumplir con las tareas necesarias tendientes a poner en debidas condiciones la estructura edilicia y las medidas de seguridad de las Escuelas de Danza «Jorge Donn» y de Cerámica «Fernando Arranz», del D. E. Nº 18, resolviendo adecuadamente las deficiencias analizadas en el punto 3.1 de la presente sentencia;

2) Ordenar al GCBA que arbitre todas las medidas necesarias a los fines de la finalización de la obra nueva destinada a la Escuela de Danza «Jorge Donn» que garantice el derecho a un ambiente de enseñanza digno y seguro para todos los niños, niñas y adolescentes que asistan a la mencionada institución;

3) Ordenar al GCBA que en el plazo de treinta (30) días de quedar firme la sentencia, acredite el cumplimiento de lo dispuesto en los puntos anteriores a través de la documentación pertinente, e informe mensualmente el estado de las condiciones de infraestructura y seguridad de la Escuela de Danza y el grado de avance de la obra nueva;

4) Imponer las costas a la demandada vencida (art. 62 del CCAyT).

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina