El nuevo edificio de la escuela «Rogelio Yrurtia» se empezó a usar, pese a no contar con la instalación de gas. La comunidad educativa realizó varias acciones, entre ellas una movilización para llamar la atención de las autoridades.

El 4 de Julio pasado, la Dirección de Infraestructura del gobierno porteño informó a las autoridades de la Escuela de Bellas Artes «Rogelio Yrurtia» que «el proceso de conexión de gas por parte de la empresa METROGAS se encuentra en su etapa final«.

Claro, fue el peor momento del invierno y ni alumnos ni profesores podían resistir la ola de frío. Por lo cual, «se solicitó a Infraestructura la provisión de mayor cantidad de estufas hasta tanto la prestataria Metrogas conecte el servicio en forma definitiva».

La reunión surgió luego de que la comunidad educativa reclamara «la urgente suspensión temporaria de los turnos mañana y vespertino», ya que «las bajas temperaturas existentes y pronosticadas para los próximos días, llegando al 0 °, no disponiendo de NINGUN TIPO DE CALEFACCIÓN EN LAS AULAS TALLERES, sumamente expuestas al frío y el viento por el tamaño de los ventanales, ni en ningún espacio dentro de la Escuela».

Fue así que los alumnos de la «Rogelio Yrurtia adhirieron a los «frazadazos» con los cuales, estudiantes de varias escuelas porteñas manifestaban públicamente la falta de calefacción en las aulas.

Un cartel pegado a la entrada, definía cruelmente la situación: «edificio nuevo, problemas viejos».

También se referían a los cortes de luz que también padeció el edificio escolar.

Las estufas eléctricas pedidas llegaron, pero fueron colocadas demasiado altas, con lo cual el efecto calórico se diluye.

Así, el publicitado «polo educativo» que pretendía el gobierno porteño en el edificio de J. B. Alberdi 4754, terminó convirtiéndose en una sucursal del polo sur.

El Viernes 12 de Julio, la jueza Elena Liberatori y la Asesora Tutelar Mabel López Oliva, se acercaron hasta la escuela, para realizar una «inspección ocular». 

Las autoridades de la justicia cotejaron que uno de los sectores de la escuela tiene energía eléctrica gracias a un generador. De la recorrida por las aulas también participaron funcionarios de Educación del gobierno porteño, quienes no supieron dar respuestas concretas a las falencias edilicias.

Liberatori les dijo que «poniendo la escuela en condiciones, conectando el gas y solucionando el problema de la luz, el conflicto se arregla», según contó un integrante del Foro de Educación de la Comuna 10 al sitio avispados.com.ar.

Ayer, la comunidad educativa realizó una caravana por la avenida Juan B. Alberdi, para reclamar que «sin luz ni gas no podemos estudiar».

Claudio Serrentino

Foto: Foro por la Educación Comuna 10