El Lunes 15 de Julio a las 19 horas, el «Che Café» cerró sus puertas…hora aproximada que el corazón de Jorge dejó de latir cuando había ido hacer unas compras  en el supermercado de Madero y Madrid.

Últimamente, la  salud estaba alterando la tranquila vida en su querido Café. Jorge decía: no me pasó nada… todo está bien… simplemente me hicieron unos estudios, yo estoy bien…

Y sus amigos, vecinos y clientes nos enteramos de su deceso. Nadie lo podía creer. Algunos prendieron velas en la puerta del Café, otros dejaron flores de despedida.

Lo que fue el recordado y antiguo Almacén de Plataroti, a la orilla del inundable Arroyo Maldonado, con los años se convirtió en el Che Café, un sitio que evocaba al ruido de los coches con sus viejas patentes, con sus afiches de un tiempo pasado de artistas famosos.

El lugar invitaba a tomarse un buen cafecito, o un café con leche con medialunas y vigilantes.

Pero ahora el Che Café quedó cerrado en esa esquina de Juan B. Justo y Gallardo, en nuestro querido   Barrio de Versalles que ya lo está extrañando.

No sabemos cual será su destino, pero sus amigos y clientes lamentamos estas persianas permanentemente cerradas y  el chau Jorge, cuando bajábamos del 99…

Ya  sentimos su ausencia y lo recordamos con mucho afecto. 

Susana Boragno