Los porteños de la llamada zona oeste, poseemos un pasado pleno de historias. Al caminar por el barrio, hablar con sus habitantes, se puede confirmar una identidad cultural que el tiempo imprimió a la zona. Sin embargo, esas notables huellas no se ven representadas ni en los espacios físicos de acceso a la cultura, ni en propuestas para los vecinos. En ocasiones se escucha de “boca en boca” y se lee en publicaciones barriales, un deseo de rescate de la cultura barrial. 

Con alto rasgo de identidad cultural ávida de lectura y de conocimiento la barriada se va enterando de la existencia de escritores de nuestro barrio, de un café literario, de algún taller de escritura, de algún libro publicado, de alguna revista literaria barrial que con mucho esfuerzo se pudo realizar.  Muchos de estos eventos no encuentran cabida dentro de un espacio físico, y cuando si lo hay, no tienen un canal de difusión apropiado para que llegue a los vecinos, yéndose a otros barrios a consumir la oferta cultural. Hasta el genuino placer por la lectura, hace que salgan a buscar los libros nuevos a otras barriadas.

Desde el colectivo cultural Frontera Oeste (actividades gratuitas en Villa Luro-Versalles-Villa Real: 2da mención barrios creativos) nos preguntábamos: ¿Qué tipo de actividad puede visibilizar tanta riqueza cultural? ¿Cómo hermanar la avidez por la lectura con los autores contemporáneos, locales y cercanos? A esto agregaría que los autores ubican a lectoras/es en un lugar especial en las tramas que crean. Sin lectura, ¿qué acto sería la escritura de ficción? Acaso un sueño vago y en soledad. No existiría el arte si no se compartiesen las obras de los artistas. Al abrir un libro, iniciamos un camino entre palabras, frases, vamos formando imágenes que la lectura irá transformando en escenas y página tras página armamos una historia. Ordenar dentro nuestro esa historia leída quizá nos regale un paraíso provisorio, donde iremos descubriendo nuestra propia novela. 

Dentro de esta conjunción nace una necesidad primaria en el escritor que consiste en dar a conocer su obra escrita. Se necesitará de esa curiosidad que las personas llevamos, ese irresistible placer de leer un libro, conocer esa nueva letra publicada. 

¿Cómo vincular a nuestros vecinos e implicarlos en forma sostenida? ¿Cómo construir un devenir sustentable?

La sensatez, supone que esta zona no necesita de comercios de venta de libros nuevos, solo cuenta con insuficientes librerías de libros usados.

Agrego que tanto en la ciudad como en el Gran Buenos Aires abundan los cafés literarios, asistiendo escritores que se reúnen a leer e intercambian su diversidad narrativa. Sin embargo, a esos encuentros no asiste espontáneamente público ni se promueve su participación activa. Además, proliferan año a año cantidad de ferias de libros. En estos eventos hay un público interesado que sabe lo que busca y lo encuentra. Pero también gran parte del público pasea por los pasillos, mirando sin detener la mirada en nada, como buscando el paraíso perdido que quizás pueda encontrar en los libros, pero no logra descubrir en cuál, ante tanto estímulo.

Abordar una necesidad cultural que está buscando caminos para lograr puntos de encuentro para ser escuchada, intercambiar experiencias y mostrar su escritura, en presencia del público lector, sería la tarea.

Con esta situación planteada, pensamos una actividad que no solo visibilice las necesidades culturales de los vecinos sino que también con el correr del tiempo, estas actividades barriales gratuitas pueden servir de puente para que de otros lugares se acerquen a conocer nuestra iniciativa y nuestra producción cultural.

¿Qué pensamos?

Pensamos crear un foco de atención, un polo convocante, realizando un encuentro entre lectoras/es y escritoras/es independientes, para intercambiar experiencias, darse a conocer, mostrar sus trabajos literarios y conocer las necesidades de los lectores en cuanto a gustos, temas, viaje por las letras, paraísos posibles, implicancia de las palabras. Placenteras actividades para incentivar el desarrollo de niñas/os, adolescentes y adultas/os a través de la lectura y utilizar la palabra como vínculo de la humanidad. La respuesta tiene que incluir al barrio como motor y productor activo, creciendo con el proyecto. Una comunidad que lee y que también escribe se vuelve dinámica y convoca.

¿Como lo haremos?

Vamos a convocar a escritoras/es locales y de lugares cercanos, famosos e ignotos, muy conocidos y poco conocidos, premiados y en concursos, autoras/es de libros y escritores sin publicar aún. Y a narradores orales.

Con estas potencialidades, los integrantes del colectivo cultural Frontera Oeste pensamos la realización de un especial encuentro entre lecturas y escrituras para todos los vecinos de la zona oeste y alrededores, deseosos de encontrar sus personales paraísos . 

  Estamos convocando a realizar una feria con una amplia comunidad de escritoras y escritores cuyos modos de producción no permiten la circulación de su obra por los procesos de distribución tradicionales, también convocamos a sumarse a editoriales independientes y librerías cercanas a la zona. Realizaremos talleres para lectoras/es, taller de fanzines, colage y otras divertidas formas de contar,  novedosos juegos literarios, interesantes muestras de artistas locales, entrevistas a las editoriales, diversidad de lecturas y rondas de lecturas para que los autores presentes puedan darse a conocer. Será un encuentro del universo literario actual y contaremos con invitados especiales en un variado conversatorio sobre género, niñez y adolescencia. 

A pocas cuadras de la avenida General Paz y Beiró, cerca de Velez, haremos dicho encuentro el Sábado 7 de Septiembre de 14 a 20hs en el Club Triglav: Manuel Porcel de Peralta 1458, Villa Real. 

Con entrada gratuita invitamos a todos aquellos que gusten participar. 

Graciela Romero