Organizado por el Consejo Consultivo, algunos candidatos a Comuneros participaron de un acto para presentarse ante los ciudadanos. Ocho años de comunas. ¿Y…?

El próximo 27 de Octubre habrá comicios en Argentina; y en la ciudad de Buenos Aires -después de varias elecciones desdobladas- volverán a votarse todos los cargos electivos en una sola jornada.

Los porteños elegirán presidente de la Nación, jefe de gobierno, diputados y senadores Nacionales, legisladores locales e integrantes de las juntas comunales (más conocidos como comuneros).

Es decir: en el cuarto oscuro habrá una larga lista por cada partido, con seis bloques.

En el último de los bloques, a la derecha, aparecen los candidatos a la junta comunal.

Y algunos de los candidatos a integrar la próxima junta comunal de la Comuna 10 (será la tercera, desde 2011) asistieron a la convocatoria realizada por el Consejo Consultivo Comunal.

Fue el pasado 19 de Septiembre, en la Asociación «Olegario Víctor Andrade», de Cortina 2150.

Concurrieron varios candidatos del Frente de Todos. Entre ellos, los primeros tres –Fernando Moya, Yanina Arias y Daniel Paladini-; el tercer candidato de Juntos por el Cambio (y actual comunero por ECO) Ubaldo Mascali; la primera candidata del FIT, Giselle Franco;  el primer candidato del partido Unite por la Libertad y la Dignidad, Eduardo Alvarez.

No estuvieron presentes los dos primeros candidatos de Juntos por el Cambio: Mauro Pedone se excusó porque «tenía una reunión», y Daniela Mesplede (actual comunera por ECO) porque «mi marido tuvo un accidente».

Tampoco asistió ninguno de Consenso Federal, cuyo primer candidato es Darío Cova.

La presentación de los candidatos no fue más allá de lo previsible. Todos basaron sus discursos en la misma línea que sus referentes nacionales.

Los del Frente de Todos hicieron hincapié en «los desastrosos 4 años de Macri»; el de Juntos por el Cambio afirmó que «se hicieron obras, y se van a hacer más»; la del FIT resaltó «el ajuste en educación y salud llevado a cabo por la actual gestión»; y el de Unite utilizó argumentos similares a los de su jefe José Luis Espert.

Pocas referencias a lo local, al territorio, a la problemática de la Comuna 10, más allá de algunas cuestiones puntuales.

Entre el público, descubrí a los vecinos de siempre; a esos que ví luchar para lograr la construcción de una escuela; a aquellos que resistieron la «zona calma» impuesta desde el gobierno central; y a ellas que pelearon durante años, hasta convertir un basural, en una plaza.

Y cotejé que ninguno de ellos figuraba en alguna lista. Con lo cual, deduzco que para todos los partidos políticos, importó más la militancia partidaria, que la participación barrial.

Agradezco al Consejo Consultivo esta jornada, ya que al menos, pude conocerle las caras a los candidatos.

Recuerdo con nostalgia aquel debate entre candidatos a comuneros que organizamos las revistas Mi Barrio y La Bocina, en 2011.

Personalmente, tenía muchas expectativas con respecto a las comunas y la descentralización de la ciudad.

Sin embargo, la política se dedicó a convertir una herramienta vital, participativa, horizontal… en inútil. En otro ente que genera cargos, pero que no le sirve a la comunidad.

La descentralización y las comunas están incluídas expresamente en la Constitución de la Ciudad. Porque son herramientas fundamentales para que Buenos Aires funcione mejor.

Pero los partidos se dedicaron a boicotearla. Unos por acción (el PRO); otros, por omisión, comodidad, o vaya a saberse qué intereses (la oposición).

Hoy, sólo el entusiasmo, la participación y la tosudez de algunos vecinos en algunas comunas, mantiene con vida aquel espíritu descentralizador de la Carta Magna porteña.

Seguramente, estos candidatos tendrán las mejores intenciones. Como también la tuvieron los integrantes de las juntas comunales que ocuparon sus cargos hasta ahora.

Una vez que llegan, ocupan esa pequeña oficina que les toca en Bacacay 3968.

Y luego que eso ocurre, las respuestas empiezan a repetirse como un copy-paste permanente, sean del bloque que sean: «no nos corresponde», «no tenemos presupuesto», «eso lo maneja el gobierno central», «de eso no sé nada»…

¿Podrá la próxima camada de comuneros, cambiar esta penosa realidad que afecta a las juntas comunales de toda la ciudad, desde hace ocho años? 

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina