El acto de inauguración de la Escuela Infantil de Creación e Integral de Recuperación DE N° 17 estuvo plagado de emociones. Síntesis de una historia de lucha, en defensa de la educación pública.

Crucé la Plaza Las Toscaneras en medio de la lluvia, mientras tomaba conciencia que ésa es otra manzana que los vecinos recuperaron para todos. Ayer era un baldío. Hoy, un espacio verde y dos escuelas.

Y si la batalla por el predio ex Agrocom llevó años de lucha, de reuniones, de esfuerzo de la comunidad… la historia de esta escuela no le va en zaga. 

Por eso, la emoción abarcó a todos los presentes y desbordó la formalidad del acto, mientras los chicos sonreían y preguntaban cuándo se podrían ir a casa.

Fueron los alumnos y las maestras quienes cortaron la cinta inaugural; presencié varios actos similares. Pero en éste había una atmósfera especial, y se me hizo un nudo en la garganta cuando ví que los guardapolvos blancos inundaron de alegría el salón de actos.

Luego, lo clásico: la entrada de la bandera de ceremonias, la entonación del Himno Nacional y del Himno a Sarmiento.

La directora Viviana Zan hizo referencia a la historia de la escuela, y aclaró: «ahora empieza otra historia en la vida de la escuela».

Escuchar el relato de la maestra Cecilia Tejerina fue otro profundo momento de emoción. La emoción de muchos presentes se transformó en lágrimas cuando recordó a Sonia Zugazua, quien fuera la Directora durante esos tiempos difíciiles.

Cecilia sintetizó la historia de esta escuela que parecía tener un destino errante, con mudanzas y traslados interminables

Es difícil asimilar siquiera la idea de que una escuela deba mudarse. ¿A nadie le importaban sus alumnos?

Parece que a nadie. Que a veces, es más importante la burocracia que los chicos. Pero la comunidad educativa la luchó, la batalló, incluso llegaron a trasladarse sin el permiso del Ministerio. Era eso, o dejar a los alumnos sin clases.

Y llamaron a un camión de mudanzas, y lo hicieron.

Recuerdo que se trata de Educación, esa palabrita que usan (en todo el sentido del verbo) dirigentes políticos, funcionarios, jueces, intelectuales y mediáticos varios. Se ve que sirve para sumar voluntades. Pero a la hora de concretarlo…

Como en toda inauguración, hubo obsequios: flores, plantas, un pizarrón con la leyenda «Luchar tiene sentido». Mucho abrazo, mucho sentimiento desatado.

Luego, los diferentes estratos de la comunidad educativa fueron armando un rompecabezas con las distintas motivaciones que los llevaron a conseguir el nuevo edificio: confianza, resiliencia, esperanza, proyectos, fuerza, creatividad, luchas, compromiso, alegría.

En el devenir de emociones, los pañuelos volvieron a asomar cuando la pareja de Sonia se sumó aportó una pieza del rompecabezas.

Una serie de diapositivas ilustró la historia de las últimas décadas de la escuela.

El edificio de la Escuela Infantil de Creación e Integral de Recuperación DE N° 17 incluye un mural que habían pintado en otra de las sedes que ocuparon. «Es parte importante de nuestra historia, costó traerlo, pero tenía que estar con nosotros», cuenta una docente al mucho público que asistió al acto.

El cierre fue con una canción entonada por alumnos, docentes y padres. Y siguieron los abrazos, las lágrimas, los pañuelos.

No recorrí las instalaciones, pero el edificio está flamante y parece completo. Es el mejor reconocimiento para esta lucha que emprendió la comunidad escolar durante todos estos años.

En 33 años de periodismo vecinal, es la primera vez que un acto me emociona tanto.

Claudio Serrentino

Fotos: La Bocina