El «nuevo» edificio de la escuela Yrurtia sigue con problemas: las lluvias de las últimas semanas provocaron inundaciones en diversos sectores. Otro «semaforazo».

La comunidad educativa de la escuela Rogelio Yrurtia, de J. B. Alberdi 4139 volvió a manifestarse el 22 de Octubre pasado.

Volvieron a cortar la avenida Alberdi, en su intersección con Lacarra (como ya ocurrió varias veces este año), ahora para hacer visible otro reclamo: que la escuela sea habilitada como corresponde, que abran las 10 aulas que todavía no pueden usarse, y que… ¡no se inunde más!, como dijo en algún discurso el presidente Macri.

Los alumnos repartieron volantes entre los vecinos, los transeúntes y los automovilistas, para informarles por qué hacían el reclamo.

Mientras hay estudiantes que no consiguen vacante en colegios públicos porteños, la comunidad educativa del Yrurtia reclama que se abran 10 aulas que actualmente no se usan: «abran cursos, las aulas están, hay vacantes para todes», dice un spot armado y cantado por los alumnos.

También resaltan que «la decisión de ampliar la matrícula depende de la Dirección General de Educación Artística» del gobierno porteño.

El problema de las inundaciones en un colegio que terminó recientemente de construirse, parece increíble, pero la foto que ilustra esta nota es más que elocuente.

Cabe recordar que en este conflicto entre la comunidad educativa y las autoridades del Ministerio de Educación de la Ciudad se fue desarrollando a lo largo del año, luego de la accidentada mudanza.

El 15 de Agosto del 2019, la jueza Elena Liberatori ordenó «habilitar de manera integral la utilización del edificio de la escuela Superior de Educación Artística en Artes Visuales Rogelio Yrurtia», y «se normalice la provisión de servicios públicos esenciales de electricidad y gas».

En caso de no cumplimiento, la magistrada ordenó «aplicar sanciones conminatorias pecuniarias en cabeza de la Sra. Ministra de Educación, de hasta el 50% de su sueldo o de 20.000 pesos diarios por cada día de incumplimiento».

Sin embargo, el «nuevo» edificio escolar sigue entre comillas, y con la comunidad educativa movilizándose para reclamar soluciones.

Claudio Serrentino

Foto: Facebook Construyendo Nuestro Yrurtia