El gobierno porteño apresó a integrantes del MP 22 de Agosto, que según denunció el vicejefe Diego Santilli, pretendían atentar contra la democracia. Tenían en su poder explosivos de «alta tecnología que nunca se habían visto en nuestro país».

Mientras la transición política desanda los días hasta el 10 de Diciembre y la economía está a punto de ebullición… el fantasma del terrorismo vuelve a rondar por los noticieros.

Una investigación de la Policía de la Ciudad, a raíz de un hecho ocurrido el 10 de octubre pasado, derivó en la detención de cuatro personas, que las autoridades no calificaron como «terroristas» sino como «delincuentes».

Ese día, en Hornos al 100 (Constitución), dos personas que iban en moto arrojaron un bolso con explosivos a los policías que los perseguían.

Intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°9, a cargo del Dr. Rodríguez, quien instruyó a la Policía de la Ciudad para que realizara una completa investigación, que incluyó el monitoreo de las cámaras de seguridad en barrios y autopistas, lo que permitió descubrir que los fugitivos atrapados estaban con otros dos motociclistas momentos previos al incidente de los explosivos.

Es decir: supieron hasta dónde habían llegado con las motos. Y allí realizaron allanamientos, que determinó la detención de dos personas en Berazategui. En su poder, tenían «armas y materiales para usar explosivos», según informó la Policía.

La investigación ordenó más allanamientos -seis en total, en Florencio Varela y Almirante Brown– y se detuvo a «dos sospechosos restantes, considerados los jefes de esa asociación ilícita».

Al momento de presentar los datos del operativo, el jefe de la Policía de la Ciudad -y vicejefe del gobierno porteño- Diego Santilli, declaró que «son personas que quieren atentar contra la vida de los ciudadanos en Argentina».

Como ejemplo, señaló que en la detonación del explosivo arrojado durante la persecución «las esquirlas llegaron a 60 metros de distancia. Nuestra democracia no tolera este tipo de actos» remarcó el vicejefe.

Por su parte, al secretario de Seguridad Marcelo D’Alessandro le llamó la atención que «también encontramos una camioneta que tenía un dispositivo de activación remota, para ponerle una carga explosiva y ser utilizada en algún atentado». 

Pero a la hora de señalar a qué organización pertenecían, D’alessandro utilizó el potencial: podrían estar vinculados a la organización piquetera «Movimiento Popular 22 de Agosto», que «sale de lo que era el ERP», y agregó que a la vuelta de uno de los domicilios de los detenidos «hay un local partidario de esta agrupación, donde secuestramos mochilas con dinero».

La Policía de la Ciudad secuestró armas cortas y largas, bombas caseras de todo tipo y dispositivos detonadores, tres motos, tres autos con pedidos de secuestro, dinero en efectivo, celulares, notebooks y documentación relevante para la causa.

Claudio Serrentino

Fuente y foto: Policía de la Ciudad