Proyectos en la Legislatura, del oficialismo y la oposición, se superponen a la hora de imaginar el futuro del ex Preventorio Rocca, en la manzana delimitada por Segurola, Juan Agustín García, Sanabria y Elpidio González.

El ex preventorio Rocca fue deshabitado hace dos años. Desde entonces, los vecinos hacen futurología y especulan sobre el destino del predio.

A principios de este año se inauguró en una de sus altísimas paredes un mural en homenaje al Negro García López.

Pero en el gobierno porteño no son tan románticos: el Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad, envió a la Legislatura el proyecto que establece la creación de un «centro modelo de reeducación y reinserción socioeducativa» en la zona del Bajo Flores.

El problema no sería en sí la construcción de ese centro modelo, sino la manera de costearlo.

El proyecto incluye que el financiamiento sea mediante la venta de tres inmuebles donde funcionan o funcionaron institutos de menores: Baldomero Fernández Moreno 1783 (centro socioeducativo José de San Martín); Presidente Perón 2048 (Centro de Admisión y Derivación Úrsula Llona de Inchausti); y el predio donde hasta hace poco funcionó el preventorio Rocca, de Segurola 1601.

Así, el Gobierno de la Ciudad utiliza la misma lógica que para el traslado de la cárcel de Devoto: vende los terrenos para «financiar la construcción» de la nueva cárcel, y así abre el juego a la especulación.

Tanto el de Devoto como los de los tres centros de menores, tienen un sobrevalor, más allá del comercial: son muy pocos los terrenos libres en la Ciudad, por lo cual son muy codiciados por los brokers inmobiliarios, siempre beneficiados en este tipo de «negocios».

Se calcula que el costo de la construcción del nuevo centro modelo es de 18 millones de dólares, la misma cantidad que recaudarían con la venta de los tres terrenos. 

A valor de hoy. $ 1.200.000.000. Es muchísima plata, pero la Ciudad tiene un presupuesto similar al de las grandes ciudades europeas. Tranquilamente podría el gobierno porteño hacerse cargo, y dedicar esos terrenos a otros fines.

Si se deja el futuro de esas tierras en manos de privados, las obras que se realizarían allí, seguramente serán edificios «vip», cuando -por ejemplo- uno de los problemas acuciantes de medio millón de porteños es la falta de viviendas, y el acceso a éstas.

Que estos «negocios» privados nunca garantizan, ya que se dedican a construir viviendas vip «para inversión».

Por su parte, la legisladora Paula Penacca, del bloque Unidad Ciudadana, presentó un proyecto para que en el ex preventorio Rocca se construya un polo educativo.

All Boys también reclamó por su parte en el terreno liberado, a través de Daniel Barraza.

Pero hay otra versión oficial sobre el futuro del ex preventorio Rocca: luego del debate en el Canal de la Ciudad, el presidente electo Mauro Pedone aseguró a la prensa local que «mi deseo es que sea una ampliación del espacio verde en la Comuna».

La periodista de Vínculos Vecinales le preguntó: «¿que no haya un proyecto inmobiliario de nada? Porque circuló un proyecto inmobiliario».

Pedone respondió: «lo que pasa es que en campaña se dice cualquier cosa, cada uno va tirando cualquier cosa que le venga bien»:

La periodista repreguntó: «¿no es cierto que vayan a construir torres ahí?»

«No es cierto», insistió Pedone.

Ya que el tema le preocupa al presidente electo, sería muy interesante que la nueva Junta Comunal 10 convoque a debatir a vecinos e instituciones, el futuro del predio, así cada uno puede elevar sus propuestas, proyectos e ideas.

Para que la decisión no quede en manos de unos pocos.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina