«Tengo ganas de comer algo dulce”. Es una frase que se le viene a la cabeza a cualquier persona, en cualquier momento del día. Pero para muchísima gente (380 millones en el mundo) ese deseo es un verdadero calvario.

En la Argentina, se calcula que hay cuatro millones y medio de per- sonas (más del 10 por ciento de la población) que padecen esta enfermedad crónica, de los cuales sólo la mitad sabe que la tiene.

Esto es porque la diabetes es asintomática, y también porque hay muchas personas que no se hacen chequeos regulares; sobre todo, los que tienen escasos recursos económicos.

“No es una enfermedad de ricos, pero sí para ricos, porque la medicación es muy cara, por eso es muy importante que el Estado y las Obras sociales garanticen la provisión de los medicamentos”, dice el Dr. Gabriel Lijteroff, de la Fundación Argentina de Diabetes.

La población de diabéticos fue aumentando en los últimos treinta años, por varios factores. Las personas son más longevas, viven más años; y también, cambió el criterio del diagnóstico (hasta 1997, el límite de glucosa en sangre era de 140 miligramos; desde ese año empezó a considerarse que el paciente con 126 miligramos es diabético).

Pero no sólo las comidas dulces complican a los que padecen esta enfermedad: según el sitio juntosporladiabetes.com.ar, “El cuerpo posee mecanismos para generar azúcar a partir de todo tipo de alimentos; la glucosa puede provenir de la digestión de cualquier tipo de alimento. La diferencia fundamental es saber que hay alimentos que elevan muy rápidamente la glucosa en sangre y otros que lo hacen de modo gradual. Es muy importante conocer a qué grupo pertenece cada alimento para moderar o suprimir el consumo de los alimentos que suben muy rápidamente la glucosa en sangre”.

“La gente cree que la diabetes viene por comer mucho, y no es así, sino todos los gorditos tendrían diabetes. El problema viene cuando hay una predisposición genética (padres o abuelos que padecen la enfermedad), se está con sobrepeso y no se realiza actividad física, aumentan las chances de tener diabetes. Ahora bien, aunque exista la predisposición genética, si se hace una dieta saludable, y se realiza actividad física, la diabetes es controlable”, asegura el Dr. Lijteroff.

¿QUÉ PROVOCA LA DIABETES EN MI CUERPO?

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

La diabetes aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente cerebro vascular (ACV). Un 50% de los pacientes diabéticos mueren de enfermedad cardiovascular (principalmente cardiopatía y ACV).

¿CÓMO SABER SI TENGO DIABETES?

Antes de realizarse los estudios de sangre y orina (los comunes, quese realizan en cada chequeo médico), y si bien la diabetes es una enfermedad asintomática, el cuerpo puede dar algunas señales de irregularidades con la glucosa.

Algunos síntomas son: orinar en medio de la noche (dos o tres veces), tener mucho apetito, tener mucha sed, pérdida de peso inexplicable, infecciones urinarias… Ojo: a no alarmarse, ni pensar ante cualquiera de estos síntomas “a mí me pasa, uy qué macana, tengo diabetes”. No. Vayan al médico y que los diagnostique como es debido. Tampoco se guíen por lo que se dice en internet. Puede ser inexacto.

SALIÓ LA NUEVA LEY

La Ley Nacional de Diabetes Nº 26.914 garantiza la cobertura gratuita del 100% (la norma anterior cubría el 70%) de los remedios para las personas que padecen diabetes tipo 2.

También le garantiza al paciente proveerse de 1,2 tiras reactivas por día. Esas tiras le permiten el automonitoreo de la glucemia, con sólo una gota de sangre.

La última vez, el trámite de reglamentación fue más ágil. La ley se aprobó en Noviembre de 2013, y se publicó la reglamentación en el Boletín Oficial el 27 de Agosto de 2014. En 1989 se había aprobado la ver- sión anterior de la ley de Diabetes; el gobierno de Menem tardó nueve años en aprobar su reglamentación. ¿Cuántas vidas habrá costado aquella demora…?

Según el Dr. Lijteroff, de la Fundación Argentina de Diabetes, el Estado debe contar con mecanismos de control para que la ley, efectivamente, se cumpla y no quede al libre albedrío de las obras sociales y las prepagas.

Siempre me pregunté por qué no todos los científicos son como Albert Sabin, o en todo caso, por qué los Estados no se encargan de solventar, sostener y alentar los avancesde la ciencia, para que esté al servicio de TODOS, como debiera ser. Porque si los científicos trabajan sólo para los intereses de la gente de plata… Puede ser peligroso.

Es decir: ¿la ciencia al servicio de la humanidad, o la humanidad rehén de la industria de la salud?

Mientras tanto, en todo el planeta se mueren tres millones y medio de personas por año, víctimas de las diabetes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que dentro de 10 años, esta enfermedad será la séptima causa de muertes en el mundo.

En Marzo de 2014, la OMS recomendó limitar el consumo diario de azúcar a unos 25 gramos (aproximadamente 6 cucharaditas de café) de azúcar al día para un adulto con un índice de masa corporal normal.

Hay que tener en cuenta que todo suma: gran parte de los azúcares que se consumen están “escondidos” en alimentos elaborados que generalmente no se consideran dulces. Por ejemplo, una cucharada de ketchup contiene 4 gramos de azúcar (aproximada- mente una cucharadita de café). O una sola lata de bebida cola con azúcar contiene hasta 40 gramos (unas 10 cucharadita) de azúcar.

El gran enemigo de la salud es la ignorancia. Ojalá que esta nota ayude a generar conciencia, y así aprender a cuidarnos.

Claudio Serrentino