Mientras el jefe de gobierno aparece a la diestra del presidente en los actos públicos, la ciudad de Buenos Aires vive una situación crítica a nivel sanitario: dengue, covid19 y sarampión acorralan a los porteños.

Viernes 8 de Mayo. El país espera la palabra del presidente de la Nación, que aparece en el acto con el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta sentado a su derecha.

Fernández lo pone en ese lugar para reafirmar el slogan oficial: «Argentina unida». Además, la ciudad es uno de los distritos más afectados por la pandemia.

Y más allá de ideologías, oficialismos y oposiciones, desde que llegó al gobierno, Alberto se encargó de ensalzar a Horacio. La relación entre ellos parece ser buena.

¿Tendrá que ver esta situación de «buena onda» mutua, con el silencio mediático alrededor de la figura del jefe de gobierno?

La malvinización de la cuarentena silenció las críticas, y lo único que desentona son los patéticos cacerolazos por cualquier motivo.

Pero antes del covid19, ya los medios habían blindado la gestión de Larreta.

Las preguntas que le hacían los periodistas, eran completamente intrascendentes. Y hasta conductores «del palo» como el Gato Sylvestre, distribuyen selfies donde se lo ve abrazado con el jefe de gobierno

Pero la realidad de la ciudad de Buenos Aires es bien distinta a la que quieren difundir los medios.

Las pandemias acorralan a los porteños. El dengue suma más de 6500 casos, el covid19 tiene a más de 1600 infectados, y una enfermedad que había sido erradicada, como el sarampión, volvió a multiplicarse, con 212 casos.

Los números son contundentes: el dengue ya suma más infectados que en 2016, y aquel año había sido record. El mosquito mejora su adaptación al clima, y ni el Estado ni ningún laboratorio se ocupan de desarrollar una vacuna (¿porque es una enfermedad de pobres?).

El covid19 parece generar buena prensa. El presidente Fernández se pasea por los «hospitales de campaña». Las cámaras de TV recorren un gigantesco galpón con cientos de camas.

Los medios aseguran que «está todo preparado para enfrentar el pico de la pandemia».

Sin embargo, la villa 31 estuvo ocho (8!) días sin agua, mientras Aysa (cuya titular es Malena Galmarini, mujer de Sergio Massa) y el gobierno porteño se tiraban la pelota sobre quién era el responsable de que el agua no llegara a las casas.

¿Y cuál es la recomendación BÁSICA para frenar al covid19?: LAVARSE LAS MANOS FRECUENTEMENTE. Mientras los funcionarios se peleaban, el virus se paseaba por la villa, gracias a la falta de agua.

Hoy, Retiro es el barrio más afectado. Garganta Poderosa denuncia que hay 237 casos en la villa 31, y más de 100 casos en otras villas de la ciudad.

¿Qué periodista/medio/panelista relacionó que fue la ausencia del Estado la que generó la propagación del virus en un ámbito de riesgo extremo? NINGUNO.

Después de que Argentina haya logrado eliminar el virus del sarampión en 1999, la enfermedad vuelve. Los especialistas aseguran que es por falta de vacunación.

Y en lo que va del 2020, hay 212 infectados de sarampión. Se multiplicó considerablemente respecto del año pasado, cuando apenas hubo 12 con el virus.

La cantidad de infectados demuestra lo precario del estado de la salud pública en la ciudad de Buenos Aires, en cuestiones que son previsibles: se pudo haber trabajado para evitar el dengue. Se pudo haber vacunado para que no se vuelva a propagar el sarampión.

Ese el resultado de las políticas de salud pública implementadas por Macri-Larreta durante los últimos 13 años.

Sin embargo, con las tres pandemias colapsando el sistema sanitario porteño, es Rodríguez Larreta quien está al lado del presidente.

Curiosidades de la política argentina, donde la propaganda es más importante que los resultados.

Claudio Serrentino

Foto: Télam