No lo podía creer:
Martes 4 de agosto REMATE DEL CAFÉ BAR “CHE CAFÉ”. – HERMOSO

ANTIGUO BAR DE LINIERS- SUBASTA ON-LINE POR CIERRE.
Así lo anunciaba Remates Rodríguez. Sin base y al mejor postor, seña 30%, comisión 10%. Flete, desarme y acarreo por cuenta del comprador. Catálogo informativo puede contener errores técnicos por lo cual se aconseja asistir a la exhibición de los lotes.
Aclaro: (No estaba en Liniers, sino en Versalles, Juan B. Justo y Gallardo).
Entonces empecé a despedirlo. Cuando falleció Jorge, el 15 de julio del año pasado, escribí una nota. Era como un pre-anuncio, esto podía suceder. Me encontré con Alfredo Pessutti y le pregunté si recordaba cuando había abierto sus puertas y me dijo con total seguridad: fue en 1972.
Y decidí rescatar la historia del lugar, ahí estuvo por muchos años el Almacén de Pichín. Recurrí a un vecino conocido y querido, que vive a unos metros del Bar, Oscar Bendranas, de Aero Balsa y con gusto me contó su historia.
“…El italiano Platarotti compró la esquina de Gallardo y el inundable Arroyo Maldonado. Tenía despacho de bebida con entrada por la esquina y el almacén por Gallardo. Nací en el año 1929 y desde mi infancia recuerdo que lo atendía el hijo, Pichín y su hermana Celia. Me parece verlo todos los días cuando le llevaba en un canasto, los sándwiches a la Fábrica Teubal… Era una esquina brava, alguna vez surgió alguna puñalada, algún herido, era por tema de mujeres… las peleas se daban en un terreno baldío que estaba al lado, sobre el arroyo. Cuando caía la policía, los chorros tiraban las armas al agua, después venían por ella, las balas eran caras… cómo lloró Pichín cuando murió Gardel. El almacén no se inundaba tanto, porque estaba un poco más alto,… las aguas se llevaban todo, por eso no tenemos fotos… a mi papá le llevó un acordeón que trajo de España, mamá cantaba…era una familia de cantores…En una oportunidad, creo que en el año 30, la inundación fue tal, que los Teubal no pudieron salir de la fábrica por una semana…yo era bebé y me tuvieron que sacar de casa hasta que bajaron las aguas. Después de muchos años, cerró el almacén de Pichín…no me acuerdo mucho, han pasado años…”
Y después de Pichín vino el “CHE CAFÉ”.
A los pocos días del remate, pasé y vi cómo se llevaban los pocillos, los jarritos donde tomé mis sabrosos cafecitos. La escena era muy triste, se vaciaban los recuerdos y parte del alma del “CAFÉ”: fotos autografiadas, las mesas, sillas, la máquina de hacer café. Volví otro día y empezaron a desguazar el local. Un montón de trastos viejos y rotos aguardaban en la vereda para que se los lleve el camión de la basura, ahí también se iban los afectos del barrios. El CHE CAFÉ trascendió más allá del Barrio de Versalles, tuvo y sigue teniendo alma, aunque hoy no está en el paisaje local.
Estaban trabajando en el desarme del mostrador, le hablé a un muchacho, le conté que iba escribir sobre el CHE CAFE y le pedí algunas cosas, para mostrarlas en la nota. Me obsequió una botella de whisky, algunos afiches, una jarrita para te, el cartel del baño de hombres y algunas fotos de Marilyn Monroe. Francisco me contó que era el hijo de Cocho López (famoso corredor de autos), dueño de la propiedad. Me facilitó el teléfono, lo llamé y amablemente se prestó a mi “interrogatorio”. Lo mandó escrito para no olvidarse nada. Le sumó varias fotos, y una de las últimas, con Jorge en el CAFÉ. Se lo notaba emocionado, lo quería mucho.
«En el año 1969 Jorge nos pintaba las letras en los autos de carrera. Antes no se conocía plotearlos. A la noche venía al taller del Negro PERAFAN (quien preparaba el auto fórmula 2), estaba en Olivera y Directorio, o al taller de Radiadores “Angelito”, Ángel era su tío. Nos pintaba las letras a mano alzada. TODO UN ARTE. A veces se ponía a cocinarnos unas Pizzas a la parrilla, eso lo divertía.
Recién se había puesto de novio con Gloria y le dije que pensara cómo iba a mantener a su familia, porque pintando letras, era muy poco lo que se ganaba y como buen BOHEMIO, cobraba poco, algunas veces nada. Le aconsejé que se ponga un bar o pizzería,… me respondió que no tenía plata… le propuse sacar un crédito. Usé las relaciones de mi Padre, que era dueño de un frigorífico y fuimos al Banco Sudameris, año 1971/2, en J. B. Alberdi y Guardia Nacional. El gerente me preguntó (yo era muy jovencito), para que queríamos 5.000 $ y le contamos, para alquilar un local y poner un Bar. Jorge sacó el crédito y yo le salí de garante, (no teníamos un peso…y fue a sola firma…ÚNICOS). Y con eso alquiló el local y arrancó. Jorge fue habitué por muchos años, del conocido Rond Point… iba los domingos con Gloria a tomar su café con whisky… lo querían mucho. Lamentablemente, hoy también está cerrado. El CHE CAFÉ duró 47 años. Previamente, hace dos años pudimos comprar la propiedad, los dueños no lo alquilaban más e iba a desaparecer… así continuó hasta estos días, donde primero falleció Jorge y luego la PANDEMIA pudo más que todos nosotros y entonces Gloria decidió cerrarlo».
Pasaron por este lugar parte de la Historia de Bs. As., del barrio de Versalles, innumerables figuras, personajes, etc., etc., Pilotos de Fórmula 1, y de todas las categorías nacionales del automovilismo, periodistas. Jugadores y directores de fútbol, actrices, actores, cantantes, modelos, toda la farándula pasaba a deleitar los FAMOSOS CAFÉ, inventados por Jorge.
Cocho me conectó con otro habitué del CHE CAFE, Eduardo Umansky, para todos el rusito Edy. Acompañaba a Cocho López como navegante (el que le va leyendo la ruta al conductor). Edu compró en el remate los tres cuadros autografiados por Leonardo Favio… en los años 70 venía mucho, la foto de James Dean. También las tazas de té con la tipografía del CHE, y le hubiese gustado comprar parte de las sillas y mesas, pero no se le dio…. Le pregunté quienes venían al “CAFÉ”… y, venían de todos lados, del centro, de Olivos. Pasaban cantores de tango, corredores como Gustavo Der Ohanessian, Nelson Piquet, gente de fútbol como Osvaldo Zubeldía estaba siempre. Artistas de la TV.: Griselda Siciliani, ex de Suar, Mario Castiglione (humorista, marido de Moria Casán), la cantante Manuela Bravo, Silvia Pérez y otros que no recuerdo, muchos firmaban las paredes del CAFE, (pero ahora están borradas….”).


Un vecino, Javier Zúgaro, contó que su papá Gabriel, era fanático de las carreras de autos y solía ir al CHE CAFÉ para ver a Cocho López…
Fui al Club El Luchador para hablar con Alfredo Pessutti, “Trinquete”:
“Me acuerdo de Pichín, el almacenero que trabajaba con su hermana Celia, vivían en la casa de al lado, discutíamos porque era de Rácing y yo de Independiente…nunca se casó, estaba con los caballos de carrera. Después de jugar a la pelota en los potreros del barrio, íbamos todos para el CHE CAFE, cuando nos pusimos de novio era común tomar un café y un whisky hasta largas horas de la noche. Los días de partido en Vélez, Jorge atendía a todos, se tomaban una cervecita, luego lo fue sacando y empezó bajar la persiana para evitar problemas…En los comienzos atendía el padre de 5 de la mañana hasta las 2 de la tarde, seguía el hermano y lo relevaba Jorge hasta muy tarde, prácticamente no cerraba nunca. El boliche andabas bien, vendía mucho. Por las mañana podías ver tirados en el árbol, de 10 a 15 botellas de whisky, era un bar con mucho éxito. A Jorge le gustaba mucho el tango, y cuando estaba en la barra un vecino cantor, nos poníamos a silbar y entonces se ponía a cantar… buenísimo…El mozo era Ricardo Borrego, que también cobraba las cuotas de Vélez… Venían muchos jugadores como Fornari, el Negro Quinteros, Fenoy, Glaría de San Lorenzo, Cucho Sáenz, Tim Pairetti… eso atraía a mucha gente. El CHE CAFÉ abrió en el año 1972, lo escribí en un billete de 10 pesos y lo puse en la puerta del depósito, por eso no me olvidé más…
Jorge Uricchio, de Versalles cuenta: Jorge era uno más para el barrio, te atendía como un amigo, siempre estaba presente…además el CHE CAFÉ era un encuentro de pareja, atendidas en el reservado…
Francisco me contó que va a inaugurar una papelera que se va a llamar “CHE PAPEL”, nombre muy acertado.
En una pared quedó un escrito que dice:


Este afiche, por suerte no entró en el remate y desde su lugar, observa todo lo que acontece a su alrededor. Pienso que el alma del CAFÉ debe estar presente en el nuevo local. Le sugerí a Francisco que al lado del afiche, coloque una botella de whisky, un pocillo, algunas fotos, etc.
…y aunque no sé si quedarán en las vidrieras las letras con la tipografía pintadas por su dueño y la marquesina sobre la entrada se fue…, Jorge sigue rondando por aquí…

CHE CAFÉ, DE MARDEL A BUENOS AIRES

Jorge y Gloria frecuentaban en Mar del Plata, un bar para tomar un café y un whisky, y le pidió a su dueño permiso para poner el mismo nombre, CHE CAFÉ, para el negocio que iba a inaugurar.

LA HISTORIA DE «COCHO» LÓPEZ

Cocho López fue un piloto argentino de automovilismo, de trayectoria, nacional e internacional. Comenzó su carrera en 1967-69 en Turismo mejorado anexo Peugeot 404. Fue campeón T.C. 2000 en el torneo de presentación 1979 a bordo de un Peugeot 504. Sub-campeón 1990 con Fiat Regatta de T.C. en el club Argentino de Pilotos en Turismo Nación. Completó en Fórmula 2 Europea en Superturismo Sudamericano y en Sport. Triple campeón del Club Argentino de Pilotos 1985.
Corrió con Alfa Romeo al competir en el STS Alfa Romeo 156 y en T.C. 2000con un Alfa Romeo 146, capitaneando el primer equipo oficial de la marca en esta categoría.
Padrinó a su hijo Juan Manuel López,” Cochito”, a quien lo dirigió en el T.C. y T.R.V.A. Por último tuvo a su cargo la dirección deportiva del equipo de River Plate Motorsports del Top Rac V6, club del cual es simpatizante. Columnista en C5N, 2013/14. Conductor de Autos SXTV (El Garage T.V.)

Susana Boragno

Investigación, texto y producción fotográfica